Un burro en la puerta del polígono y de la Policía Local

Burro en la Policía Local de Huesca

Vuelven a aparecer equinos en el entorno de la cuesta de las Mártires. Los vecinos de la zona denuncian que un burro se escapó de esta zona y permaneció amarrado en el cuartelillo de la Policía Local hasta que sus dueños lo recogieron, lo introdujeron en una furgoneta y lo devolvieron a sus supuestos dueños, una familia de las que habitan las chabolas de la cuesta de las Mártires.

Reza una canción de Manolo García, “Como un burro amarrado en la puerta del baile”, sin embargo, en Huesca hay un burro amarrado a la puerta del polígono Monzú, concretamente en las chabolas que hay situadas en la cuesta de las Mártires.

Históricamente, este tipo de equinos se habían situado en el Paseo Lucas Mallada, pero las caballerizas fueron desalojadas por la fuerza pública hace más de diez años. Una década más tarde se reproduce esta situación unos metros más allá, en la cuesta de las Mártires, dónde también encontramos numerosos perros sueltos, algunos de razas calificadas como peligrosas, además de suciedad por doquier y cientos de palés.

El tránsito por esta vía urbana se antoja un tanto complicado, no por los habitantes de la misma, sino porque uno se arriesga a ser coceado o mordido por cualquiera de las decenas de canes que campan a sus anchas.

Los industriales de la zona esperan que haya una intervención del Ayuntamiento para eliminar esta imagen de la puerta de su polígono, en el que, por cierto, tanto el consistorio como los industriales han hecho un importante esfuerzo por mejorar la zona. Los trámites para el desalojo han comenzado, pero se antojan un tanto lentos, especialmente para los propietarios de los negocios y par quienes visitan a diario esta zona industrial de la ciudad.

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