José María Miranda: "A las vacas muertas algo les hizo salir de estampida"

vacas muertas

No salen de su asombro los ganaderos del Pirineo al comentar el suceso de las 61 novillas muertas en el término municipal de Aragüés del Puerto. José María Miranda, uno de los propietarios, afirma que algo les hizo salir de estampida, despeñándose entre las rocas. Dice que nadie recuerda algo similar.

En las rocas se han encontrado patas arrancadas, pelo y piel de las reses incrustado en los peñascos,... una imagen dantesca de algo que ocurría en la noche del viernes al sábado.

En el rebaño iban más de 70 novillas, resultando muertas 61. Pertenecen a una media docena de ganaderos, algunos de ellos muy jóvenes (con importantes inversiones y sin posibilidad económica de haber suscrito seguro). Las novillas muertas iban a constituir la base de las explotaciones ganaderas de los próximos años.

Las reses afectadas eran lo mejor de lo mejor. Eran novillas seleccionadas; iban a estar pastando durante el verano en una zona perteneciente a la Mancomunidad Aragüés-Jasa. Cada novilla tenía un valor de unos 1.800 euros.

José María Miranda apunta que ahora se tienen que enfrentar a qué hacer con las novillas muertas. Dice que sería sencillo si se tratara de un terreno de tierra y de únicamente una o dos vacas. En cambio, estamos hablando de zona de roca (a más de 2.500 metros de altitud) y de un número elevado de reses.

Fernando Carrera, presidente del Colegio de Veterinarios de Huesca, reconoce que el suceso ha sido muy extraño, ya que puede producirse una estampida cuando hay una importante tormenta con aparato eléctrico; en cambio, en la noche del suceso no hubo tormenta alguna. Habla de la posibilidad de animales asilvestrados. Es en lo que coinciden los ganaderos, llegando más allá estos, que apuntan a la posibilidad del oso como causa del siniestro.

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