Ibercaja aprueba el proyecto de integración con Liberbank y Caja3

Amado Franco. Ibercaja

La Asamblea de Ibercaja aprobaba el proyecto de integración con Liberbank y Banco Grupo Caja3 para formar el séptimo grupo del sistema financiero español y el segundo banco de cajas de ahorros de dimensión nacional. La nueva entidad nacerá con un volumen de activos de 117.000 millones de euros, un capital principal del 10,5%, una holgada posición de liquidez y una elevada capacidad para generar resultados. Así lo explicaban a los consejeros generales el presidente y el director general de la institución, Amado Franco y José Luis Aguirre, en el transcurso de la asamblea general extraordinaria celebrada este martes en la sede principal de la entidad.

Ambos señalaban que el nuevo grupo, que no ha recibido ayudas públicas, será líder en sus territorios de actuación: Aragón, Asturias, Cantabria, Castilla-La Mancha, Extremadura, La Rioja y la provincia de Burgos, además de una presencia muy significativa en Madrid y Valencia. Así mismo, explicaban que que el futuro banco tendrá la sede social en Madrid y sedes operativas distribuidas en los territorios de origen, siendo la principal en Zaragoza. La operación tendrá efectos neutros sobre la tributación autonómica.

La integración de los tres bancos, participados por ocho cajas de ahorros: Ibercaja, Grupo Cajastur (en el que se integra CCM), Caja Inmaculada, Caja Cantabria, Caja Extremadura, Caja Círculo de Burgos y Caja Badajoz, se basa en la complementariedad en las líneas de negocio y en la profesional gestión de banca minorista y de cercanía a sus clientes. Así mismo, destaca la afinidad cultural y vocación social, que seguirá presente a través de sus Obras Sociales.

Un volumen de negocio de 181.000 euros

La suma de Ibercaja, Liberbank y Caja3 tendrá un volumen de negocio de 181.000 millones de euros y unos activos de 117.000 millones de euros. En recursos propios, arrancará con 7.000 millones de euros y en liquidez, dispondrá de una holgada posición con casi 14.000 millones de activos líquidos y 15.000 millones de capacidad de emisión, que multiplican por tres los vencimientos de los dos próximos años, y una dependencia de los mercados mayoristas inferior al 20%.

Esta alianza permite alcanzar un tamaño adecuado para competir en un entorno global y acceder en las mejores condiciones a los mercados de financiación. Es un grupo, explican, con gran complementariedad territorial y de negocio y ofrece nuevas oportunidades para crecer en actividades especializadas como banca personal y PYMEs, así como en el mercado de intermediación: fondos de inversión, fondos de pensiones, seguros, etc. En su conjunto, en este mercado es el quinto grupo financiero de España.

2.800 oficinas y casi 6 millones de clientes

La futura entidad tendrá una red de más de 2.800 oficinas y atenderá a casi 6 millones de clientes con un modelo de negocio basado en banca minorista de proximidad, con el cliente como eje central de objetivos y acciones. Como grupo propiedad de Cajas de Ahorros, comparte la misma cultura y el compromiso de preservar su vocación social. Y valores como cercanía, confianza y calidad de servicio continuarán siendo claves en la relación con el cliente.

Gobierno Corporativo

La nueva entidad se funda bajo los principios del buen gobierno corporativo. Así, el Consejo de Administración tendrá un máximo de quince miembros, un tercio de los cuales será independiente y los otros dos reflejarán proporcionalmente el accionariado de los bancos que se integran. Las participaciones serán las siguientes: Ibercaja Banco, 46,50%; Liberbank, 45,50% (Cajastur, 30,03%; Caja Extremadura, 9.10%, y Caja Cantabria, 6,37%) y Banco Grupo Caja3, el 8% (CAI, 3,3%; Caja Círculo de Burgos, 2,38%, y Caja Badajoz, 2,32%), de tal manera que, de 5 consejeros serán propuestos por Ibercaja, 4 por Liberbank y 1 por Caja3. El Consejo lo presidirá el presidente de Ibercaja, Amado Franco, y el consejero delegado será el presidente de Liberbank, Manuel Menéndez. José Luis Aguirre formará parte del Consejo, de la Comisión Ejecutiva y presidirá el Comité Global de Riesgos.

Franco Lahoz: “Una apuesta por la solvencia, el servicio y el compromiso”

“Construir una entidad sólida, que ofrezca un buen servicio a los clientes y desarrolle una importante labor social. Esos son los objetivos que se marca el proyecto de integración de Ibercaja, Liberbank y Grupo Caja3”. Así lo exponía el presidente de Ibercaja, Amado Franco, en su intervención ante la asamblea general, que apoyaba el proceso de fusión iniciado el pasado 29 de mayo por el Consejo de Administración de Ibercaja Banco. Franco recordaba que, una vez más, en la toma de decisiones cruciales de la entidad, “se ha actuado con coherencia y prudencia. Y como siempre, con visión de largo plazo para, con el esfuerzo y compromiso de todos los implicados: plantilla, equipo directivo y órganos de gobierno, consolidar la posición de Ibercaja en el cada vez más concentrado mapa bancario español”.

En su discurso señalaba cómo, en poco tiempo, se ha pasado de 45 cajas de ahorros a sólo 5 bancos relevantes, propiedad de cajas de ahorros. “De ellos -ha dicho-, tan solo dos tienen proyección nacional, y uno de ellos es el que lidera Ibercaja. Esta posición, en un escenario futuro de apenas una docena de operadores financieros, ofrece una potente ventaja competitiva. Nosotros, en ningún momento del proceso de reestructuración hemos creído en ‘gigantes con pies de barro’. Este proyecto, nos permitirá estar en el mapa bancario del futuro, un mapa que se parecerá bastante al que se está configurando ahora, y ser una de las entidades relevantes a nivel nacional”.

Franco se refería también a los cambios regulatorios vividos por el sector. “Compartimos los objetivos de saneamiento y recapitalización, pero lamentamos que no se haya distinguido entre entidades. Eso sí, cuando este proceso culmine, sólo sobrevivirán las sanas, las que hemos sabido gestionar el riesgo, por su capacidad para generar resultados”.

“Será un proyecto de cajas, que crea valor para clientes y sociedad”

“Ésta - destacaba- es una oportunidad para construir el segundo banco de cajas en tamaño, con nuestro liderazgo. Y un modelo que tendrá su sitio en el nuevo escenario financiero". “Con esta operación, - insistía- Ibercaja multiplica por 2,7 veces su tamaño y suma franquicias líderes y complementarias, donde los accionistas compartimos cultura y vocación de caja. Yo creo en la verdadera esencia del modelo de cajas de ahorros, que aporta valor a los clientes y a la sociedad. Y un ‘proyecto de cajas’ riguroso y profesional puede tener un gran desarrollo en el nuevo mapa bancario".

"Es un modelo, -continuaba-, que deja atrás los errores pasados y apuesta por sus acreditados valores: cercanía al cliente, atención a las necesidades de las clases medias y PYMEs, mantenimiento de su vocación social en lo financiero y en la Obra Social, prudencia en la gestión del riesgo, competitividad y eficiencia y con un gobierno sólido, acorde con las mejores prácticas profesionales. Me congratula transmitirles que, con quienes nos fusionamos, son también cajas, como nosotros, con las que compartimos la misma visión, la misma cultura y la misma vocación social”.

Al referirse a las implicaciones del proyecto para los grupos de interés de la entidad, indicaba que uno de los principales retos que plantea la integración es alcanzar un ratio de eficiencia competitivo. “Se trata de un objetivo ineludible. Somos conscientes de que ello implica sacrificios y que éstos deben ser equitativos. Como siempre en esta casa, los ajustes se harán de la mejor manera posible, con criterios de profesionalidad y pensando siempre en las personas. Ésta ha sido y seguirá siendo nuestra cultura: cultura de diálogo y transparencia. Cuando el plan esté, los representantes de los trabajadores serán los primeros en conocerlo”.

Franco informaba también de que la entidad resultante tendrá la sede social en Madrid, circunstancia sin implicaciones fiscales para Aragón, y que Zaragoza, dentro de la política de distribución de los servicios centrales, será la sede principal. Respecto a los clientes, reiteraba que, a corto plazo, no cambiará nada y, a largo, con una entidad más eficiente, se desea ganar aún más en calidad y precios.

El presidente de Ibercaja explicó también que los dos primeros años serán de ajustes y saneamiento pero que, a continuación, será una entidad muy rentable, con gran capacidad para generar resultados. “Eso nos permitirá en el futuro tener un buen nivel de solvencia y mantener la importante labor social que se realiza en los territorios de actuación”.

José Luis Aguirre: “Un entorno más exigente ha propiciado la oportunidad de sumar Ibercaja, Liberbank y Caja3”

“El proyecto Ibercaja, Liberbank y Caja3 es la respuesta estratégica más acertada al nuevo marco competitivo que se están configurando para empleados, clientes, sociedad y territorios de implantación”, decía José Luis Aguirre. El director general explicaba, además, que la intensificación de la crisis y un nuevo entorno regulatorio aún más exigente han propiciado la oportunidad de abordar un nuevo planteamiento de fusión, que incorpora a Liberbank tras el lanzamiento, en la asamblea de abril, de la unión con Grupo Caja3, “una unión que nos permite liderar un proyecto viable y de futuro”.

Y añadía que "el deterioro de actividad económica en España está exigiendo una metamorfosis total de nuestro modelo económico, una crisis que ha derivado en una auténtica crisis de confianza que ha tocado de lleno al sistema financiero. En ese contexto de extrema desconfianza, se han extremado también las medidas. Si el decreto de febrero suponía para todo el sector un esfuerzo adicional de 54.000 millones para cubrir los activos inmobiliarios ‘problemáticos’, el segundo decreto, de 11 de mayo, ha ampliado esas necesidades hasta los 82.000 millones, tras incluir los activos inmobiliarios sanos y al corriente de pago.

A este segundo decreto se sumarán, explicaba Aguirre, las auditorías globales de Oliver Wyman y Roland Berger, presentadas la semana pasada y que tienen que concluir con análisis individuales en septiembre, y las que están realizando otras cuatro grandes auditoras. En este último caso, se analizan también los créditos no inmobiliarios y podrían aflorar nuevas necesidades de provisión para el sistema. En este entorno, a nuestras consolidadas pautas de prudencia en la toma de decisiones hemos sumado nuestra capacidad de adaptación rápida al nuevo y permanentemente cambiante marco competitivo”.

“Las nuevas reglas del juego - señalaba Aguirre- buscan entidades muy saneadas y muy rápido. Y muy solventes para acceder a los mercados, lo que implica entidades más grandes. O lo que es lo mismo, saneamiento acelerado, reforzamiento de la solvencia y concentración”.

Aguirre explicaba cómo las dimensiones de la futura entidad, con 117.000 euros de activo, superan el umbral de los cien mil millones establecidos por el regulador, lo que posiciona a la futura marca como el séptimo grupo del país, cuando al inicio de la crisis Ibercaja era la 14. También, cómo la acreditada solvencia de Ibercaja se traduce en el liderazgo accionarial, con un 46,5% de la propiedad.

“La futura entidad es la suma de primeras marcas en sus territorios”

En otro orden de cosas, el director general destacaba que todas las cajas integrantes de la fusión son primeras marcas en sus territorios, lo que permitirá ser números uno en Aragón, La Rioja, Castilla La Mancha, Asturias, Cantabria, Extremadura y la provincia de Burgos, además de contar con más de 300 oficinas en Madrid. “Tendremos una arraiga red en territorios muy complementarios, con una cuota del mercado nacional en depósitos del 6% y en crédito, del 5%. Además, gracias al posicionamiento de Ibercaja, el grupo será especialista en productos de desintermediación, donde ascendería al 5º puesto”.

También aludía a las fortalezas financieras de la resultante sin minusvalorar los retos a los que se enfrenta en eficiencia y gestión de la exposición al sector inmobiliario: “Por eso, la prudencia nos ha hecho considerar todas las opciones posibles y plantear un proyecto resistente a cualquier escenario de estrés. La elevada capacidad de generación de resultados de la nueva entidad, especialmente considerando el adelantamiento de provisiones al que va a hacer frente, permitirá afrontar los escenarios futuros que puedan plantearse”.

“Sin duda, -concluía-, es una oportunidad histórica para que Ibercaja dé un salto cualitativo y cuantitativo en el nuevo mapa financiero, una de esas oportunidades que pasan cada muchos años. Requerirá esfuerzo, unión y el compromiso de todos, conceptos que siempre han definido a esta entidad y que le han permitido ser lo que es hoy.

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