Se inaugura el nuevo Refugio de Bachimaña tras ocho años de obras

El sábado 14 de julio se inaugura el nuevo refugio de los Ibones de Bachimaña, ubicado en el Valle de Tena, a 2.200 m. de altitud, en el término municipal de Panticosa. La instalación es el fruto de ocho años de ejecución de obras y equipamiento, y del apoyo financiero de entidades como el Gobierno de Aragón, la DPH y el Consejo Superior de Deportes, que han hecho posible la finalización de las obras.

El acto de inauguración será el sábado 14 de julio a las 13 horas y estará abierto a todo el público para que el evento sea una fiesta del montañismo. Desde la FAM y con el apoyo de algunos clubes, se ha organizado una excursión en autobús que saldrá desde Zaragoza, con parada en Zuera y Huesca.

EL NUEVO REFUGIO

La instalación de 81 plazas, cuenta con todos los servicios propios de un refugio de alta montaña moderno: alojamiento en habitaciones de 4 a 12 plazas, duchas y agua caliente, servicio de bar y comedor, aula polivalente con equipamiento para charlas y cursos, calefacción, enfermería, taquillas, guardaesquís, botero, calzado de descanso, radio, teléfono, Internet, webcams, helipuerto y caseta de toma de datos meteorológicos.

El nuevo refugio de los Ibones de Bachimaña se encuentra ubicado en la misma antesala de todo un conjunto de circos de origen glaciar, ocupados ahora en su base por un gran número de ibones, como son los de Gramatuero, los del Pezico y los conocidos Ibones Azules, y culminados por una impresionante gama de picos y crestas de gran belleza, algunos de ellos superando los tres mil metros de altitud, como los Infiernos, la Gran Facha o el Garmo Negro y Argualas. Al mismo tiempo, el refugio se encuentra en pleno trazado del GR11, la Senda Transpirenaica.

Como todos los refugios de la FAM, el de Bachimaña permanecerá abierto todo el año, de forma que sirva tanto de soporte de seguridad a los montañeros que realizan disciplinas invernales del montañismo como de estación de toma de datos nivometeorológicos, contribuyendo así a mejorar la red de este tipo existente en el Pirineo Aragonés y que tanto ayuda a la elaboración de los partes de riesgo de aludes que utilizan todos los montañeros.

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