La mosca negra y las plagas de la bahía de Rosas han centrado los cursos de vectores en Grañén

Este viernes ha tenido lugar en Grañén la clausura del XI Curso de Entomología Sanitaria y Control de Vectores que se ha desarrollado desde el pasado lunes en la localidad monegrina. Los alumnos han conocido, a través del servicio comarcal de control de plagas, cómo se realizan los controles de mosca negra en los ríos de la zona. Además han tratado aspectos relativos al mosquito tigre, a través del servicio de plagas de la Bahía de Rosas.

Javier Lucientes, profesor Titular de Patología Animal de la Universidad de Zaragoza, ha señalado que el balance del curso ha sido muy positivo y que ha dedicado más atención y tiempo en esta edición al estudio de la mosca negra, “de mucha actualidad en Aragón y Cataluña y empieza a serlo en otras zonas de España”.

Respecto a la mosca negra, según ha explicado Lucientes, han apreciado que “de ser unos insectos que estaban muy localizados en zonas concretas de montaña, ahora están apareciendo en sitios sorprendentes debido a la mejora de la calidad del agua de nuestros ríos y está ayudando también el cambio climático. Esto provoca una modificación del medio que está favoreciendo el aumento de este tipo de plagas de una forma muy rápida y todavía se están modificando algunas condiciones, pero todavía no se han conseguido equilibrios ecológicos al respecto”. El director del curso ha dicho que “lo que estamos transmitiendo es la necesidad de hacer un seguimiento muy específico y técnico de esta plaga para establecer los tratamientos de forma puntual en el momento necesario, porque es la forma de optimizar el gasto”.

Según Lucientes, se ha constatado que en España en estos momentos la mosca negra no transmite ninguna enfermedad. El problema radica en las molestias que produce en las personas. “No todas las personas a las que pica la mosca negra reaccionan igual. En algunas la reacción es un poco más violenta que un mosquito, pero algunas personas que son más sensibles les produce unas reacciones muy llamativas”, señala el experto. La mosca negra vuela sobre todo al amanecer y al atardecer, de ahí la necesidad de evitar según que zonas a dichas horas, “aunque a veces es complicado porque son capaces de volar hasta 20 kilómetros de su lugar de cría”. Lucientes recomienda “llevar pantalón largo, calcetines y manga larga porque a diferencia de los mosquitos no perforan sino que cortan la piel, por eso parece que muerden. Cualquier elemento que les pongamos que les impida llegar a la piel nos va a ayudar, aunque en las zonas de la cara y las manos será difícil protegernos sin repelentes”.

Esta mañana, la última ponencia se ha centrado en otro tema de actualidad importante como son los chinches de la cama, que están causando problemas en el sector hostelero. “Se trata de un insecto muy complicado de controlar, hay que conocer bien la ecología del mosquito para poder poner tratamiento, ya que tiene su hábitat es de difícil acceso para el uso de insecticidas domésticos, por lo que aconsejaría a la gente que tiene algún problema con chinches que acuda a empresas especializadas de control de plagas”. Lucientes ha subrayado que “en estos momentos no es una plaga asociada a colectivos de marginalidad o de poca higiene, ya que pueden estar en casas y establecimientos con un alto nivel de higiene”.

Una veintena de alumnos procedentes de diversas ciudades españolas han participado en este curso de verano organizado por la Universidad de Zaragoza y la Comarca de Los Monegros con la colaboración del Ayuntamiento de Grañén. Está dirigido a estudiantes y licenciados en las disciplinas de Veterinaria, Medicina, Farmacia, Biología, Ciencias Ambientales, Ingeniero Agrónomo, Ingenieros Técnicos Agrícolas así como técnicos de empresas de control de plagas. Es el único curso de estas características que existe en España. Especializado en insectos y ácaros, el curso cada día adquiere más interés social debido a los problemas de salud pública que acarrean.

El contenido del curso ha incluido el estudio de la mosca negra y mosquito, chinches, la leishmaniosis y la malaria, los piojos, pulgas, garrapatas y ácaros y, en general, las plagas de insectos que afectan a personas y animales. El curso ha comprendido numerosas salidas de campo en las que los alumnos aprenden a capturar muestras y a identificar especies y conocer tratamientos.

Comentarios