El público descubrió las danzas y músicas etíopes en Sallent

La noche del martes, como la del domingo, fue una de esas veladas que a nadie deja indiferente en Pirineos Sur. Bajo la temática de “El Sur exótico” se contó con la oportunidad de descubrir un pedacito de la música, y de la cultura, de Etiopía. País absolutamente desconocido para la mayoría, al que solo se suele hacer referencias por conflictos, hambrunas o triunfos de sus atletas en las grandes distancias en las carreras de atletismo.

El grupo Ethiocolor ha sido la primera formación etíope que participaba en el Festival Pirineos Sur y lo ha hecho, además, con un doble papel. Actuaron en la carpa de Sallent de Gállego, dentro de una noche dedicada al “Sur exótico”, en la que compartieron escenario con el dúo etíope-germano Munit y Jörg.

Su presencia en el Festival Internacional de las Culturas ha dejado una impronta que será difícil de olvidar, ya que como señala el líder del grupo, Melaku Belay, “la gente se sorprende al ver lo diferentes que son las danzas y músicas tradicionales de Etiopía respecto al resto de países africanos”.

Ethiocolor se formó hace tres años en la capital de Etiopía, Addis Abeba, y desde entonces se dedican a mostrar la cultura tradicional de Etiopía, único país africano que no ha sido nunca colonizado.

Aunque como se pudo ver en la actuación de Sallent y en el taller es el eskista el baile que más sorprende y que mayor admiración levanta. Los bailarines mueven sus hombros de una manera hipnótica y frenética provocando una verdadera sorpresa entre el público que los observa.

Esa personalidad en la danza va acompañada además de una música especial, el azmari. Un estilo que se ha trasmitido de familia a familia de músicos, en el que se crea e improvisa sobre lo que ocurre en cada momento.

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