Un comedor para huérfanos de guerra marfileños entre los proyectos de la hermana jaquesa Susana Paños

La jaquesa Susana Paños, hermana de la Caridad de Santa Ana, se encuentra este verano en Jaca, descansando de su vida como misionera en Costa de Marfil, donde lleva ya cerca de siete años. Durante estos días hay actividades en Jaca para recaudar fondos destinados a los proyectos solidarios que Susana Paños y su comunidad desarrollan en este país africano. Así este viernes y en colaboración con la Peña Estrapalucio de Jaca se va a proyectar la película ‘Criadas y Señoras’ en el Palacio de Congresos y lo recaudado será para estos fines.  Bokanda es el pueblo en el que vive Susana Paños, en el interior de Costa de Marfil. Allí ella trabaja en un dispensario sanitario que da servicio a 180 kilómetros a la redonda. Entre los proyectos que ya han llevado a cabo se puso en marcha hace cuatro años una biblioteca, y ahora se está intentado recaudar dinero para hacer un comedor para 150 niños que quedaron huérfanos en la guerra y no tienen nada, tal y como ha indicado Susana.    Aunque la Guerra Civil en Costa de Marfil acabó el año pasado, Susana reconoce que el conflicto supuso un retroceso de cien años y que la inestabilidad es patente. Las Universidades están destruidas, el país es muy pobre, y aunque se empiezan a reconstruir carreteras, en sanidad y educación ‘no hay nada’. Por eso, a veces, como dice Susana, ‘te sientes impotente, pero no por eso dejas de ayudar, al revés, intentas hacer lo que puedes con muy poco’. La hermana jaquesa reconoce que allí es muy feliz.    La situación de Costa de Marfil es muy dura, y a Susana llegar a occidente y escuchar que ‘hay crisis’, es una gran paradoja, porque donde ella vive continuamente mueren personas de hambre, o incluso madres e hijos que tienen que hacer 30 o 40 kilómetros andando y no llegan al dispensario y mueren en el camino. Por eso, otro de los proyectos es conseguir una furgoneta para acercarse a los núcleos más inaccesibles del dispensario y salvar a más personas.  Aunque pertenece a las Hermanas de la Caridad de Santa Ana, Susana reconoce que su labor, sobre todo es sanitaria, educativa y social. ‘A los religiosos católicos’, explica, ‘nos respetan, porque saben que estamos haciendo mucho por ayudar, pero aún así somos minoría’.  Susana estará en Jaca hasta el 25 de agosto y espera, como en otras ocasiones, que los vecinos ayuden a recaudar fondos para esos proyectos solidarios en Costa de Marfil, donde la gente está infinitamente peor que aquí.

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