Diferencias urbanísticas crean un problema de salubridad en la calle Lanuza

 En la calle Lanuza, entre las calles Perena y José Maria Lacasa, hay una zona de casas que forman parte de un proyecto urbanístico que lleva años paralizado. Al ser una unidad de ejecución, no se pueden llevar a cabo obras algo que ha llevado al abandono de algunos de esos edificios. Esa es la causa de que, en la zona, proliferen las palomas, creando un problema de salubridad para el resto de vecinos.   Estos edificios sin habitar son un lugar ideal para las palomas. Espacios en los que se acumula la suciedad y los malos olores y que, especialmente en verano, pueden generar problemas de salubridad. Los vecinos que viven junto a estos inmuebles abandonados son quienes lo sufren en primera persona.   El problema deriva de hace años de un asunto urbanístico. El proyecto para ampliar la calle Perena llevó a crear una unidad de ejecución con todas esas viviendas, que debían ser derribadas para reurbanizar la zona. Sin embargo, la mayoría de los vecinos no lo aceptaron. Desde entonces el tema sigue parado.   Al no poder realizar obras importantes, sólo de mantenimiento, algunos de estos edificios han sido abandonados y se han convertido en un foco de suciedad.   Desde la Asociación de Vecinos aseguran que las diferencias urbanísticas no son excusa para que el Ayuntamiento no intervenga. Piden que requiera a los propietarios mantener esos edificios en condiciones e, incluso, que se replantee el planeamiento urbanístico de la zona.   Una solución sería eliminar la unidad de ejecución para que se pueda liberar a los propietarios y llevar a cabo obras de rehabilitación.

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