Huesca se vuelca con los danzantes

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Mañana especial la de este 10 de Agosto, que como todos los días de San Lorenzo amanece al son de la Danza de las Espadas y este año, además, lleno de significados tanto para los danzantes como para los componentes de la Banda de Música de Huesca. Y, como siempre, la plaza de San Lorenzo llena hasta la bandera de oscenses que esperaban el comienzo de los bailes que marcan esta mañana laurentina por excelencia. Y es que este año Javier Claver debutaba en la agrupación ocupando el lugar de su padre Mariano Claver, que tenía previsto bailar solo el primer dance pero por problemas físicos de Jesús Gracia López bailará todas las fiestas. Además, José Luís Ramo cumple este año 40 como danzante.    Para los 27 danzantes, el 10 de Agosto es un día de ilusión, de intensidad y también, por muchos años que pasen, de nervios toda la mañana hasta que suenan los primeros acordes de la Danza de las Espadas.   Pero esta jornada era también especial para la Banda de Música de Huesca, que celebra el primer San Lorenzo sin el maestro José Luis Sampériz. Antes de comenzar el acto, un minuto de silencio recordaba la figura del que fuera director de la banda durante tantos años. Además, coincidía también con el debut en este de Alejandro Escuer como nuevo director.    Tras las Espadas llegaban los Palos, las Cintas, los Palos Nuevos, el Degollau y por último, de nuevo, las Espadas. La anécdota de la mañana la ponía Nacho Montori, que en la Danza de los Palos bailaba con tanta fuerza que terminó el dance con un solo palo al romper el otro. Una fuerza que hizo que muchos otros terminaran los Palos Nuevos también con los suyos astillados.

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