Huesca vive el día grande de sus fiestas con el homenaje a su patrón

Cientos de oscenses participaban este viernes en la procesión de San Lorenzo, que recorre el centro de la ciudad de Huesca en la mañana del día 10. Tras la actuación de los danzantes, el busto del patrón salía de la basílica de San Lorenzo hacía la plaza la Catedral. Decenas de oscenses, ataviados con trajes regionales, acompañaban al busto de San Lorenzo en un día en el que las protestas cobraban protagonismo. Varios colectivos aprovechaban la ocasión para hacer llegar sus reivindicaciones a la clase política.   La procesión iniciaba su ascenso hacia la plaza de la Catedral con las mairalesas, decenas de oscenses ataviados con el traje regional, la peana del Santo, la Cofradía de Caballeros de San Lorenzo, la de Loreto y la del Santo Cristo de los Milagros, el cabildo municipal y los danzantes, acompañados de la Banda de Música de Huesca. Ahí, como es tradición, les esperaban las autoridades civiles. Un año más éstas no querían perderse el día grande de las fiestas laurentinas. Lanzaban mensajes de optimismo y de olvidar los problemas por unos días.   También en la plaza de la Catedral esperaban decenas de oscenses a que diese comienzo la procesión. Participaban numerosas personas ataviadas con trajes regionales. Grandes y pequeños querían honrar a su patrón en el día grande de las fiestas.     Tampoco las mairalesas de los barrios y las peñas quieren perderse la mañana del día 10. A pesar del cansancio, disfrutaban de la jornada luciendo sus trajes regionales.   Tras ellas, los cofrades de la Hermandad de Caballeros de San Lorenzo, la Cofradía de la virgen de Loreto y la Cofradía del Santo Cristo de los Milagros y San Lorenzo Martir, precedían al busto del Santo.   El busto del patrón recorría así el centro de Huesca. Como en años anteriores, en la peana del Santo no había frutas colgadas para no dañarla. Así que iba adornada con flores rojas y la tradicional albahaca.   Tras San Lorenzo, procesionaba el cabildo catedral con el Obispo de Huesca, Julián Ruiz, y el Vicario General, Nicolás López.   El cabildo municipal vestía el típico traje laurentino llevando el blanco y verde hasta la procesión. La bandera de la ciudad era portada, al igual que el año anterior, por la concejal de fiestas, Gemma Allué.   Este año, la procesión estaba marcada por las protestas, diferentes colectivos aprovechaban la ocasión para hacer sus reivindicaciones. La plataforma en defensa de la escuela pública, los sindicatos y los empleados públicos con sus “viernes negros” manifestaban a los políticos su descontento por los recortes.     Además, como es habitual, en la costanilla de Santiago, varios vecinos entregaban a las autoridades un obsequio “reivindicativo”. En este caso era un folleto de “Huesca de tapas laurentinas” con alusiones al Jai Alai, el Canfranc, el embalse de Montearagón o los recortes a los funcionarios.    Cerrando la procesión, la Banda de Música y los danzantes también acompañan a la figura de San Lorenzo por las calles de Huesca. Llevan varias horas danzando y los aplausos de la gente son el mejor remedio para darles fuerza.   La procesión finalizaba con la vuelta a la plaza de San Lorenzo, con la esperada entrada del busto del Santo y de los danzantes en la basílica, donde se celebraba la tradicional Misa Pontifical en su honor. El acto religioso estaba presidido por el Obispo de Huesca, Julián Ruiz.   Mañana calurosa para honrar a San Lorenzo en un día cargado de tradiciones, emociones y recuerdos.

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