La procesión del santo, marcada por diferentes reivindicaciones

Aunque de una manera más lúdica y festiva, el día de San Lorenzo, patrón de Huesca, diferentes organizaciones sindicales, sociales y políticas se concentraban en la plaza Cervantes para manifestar su rechazo a los recortes. Una jornada en la que también se aprovechaba, durante la tradicional procesión del santo, para trasladar a la alcaldesa de Huesca, Ana Alós, varias reivindicaciones, llegando a interrumpir el paso hasta en cinco ocasiones.  La primera de ellas para solicitar la continuidad del mercado agroecológico; le seguían los sindicatos que, frente al Edificio de Las Lástimas, hacían entrega a la alcaldesa de una caja de galletas con una pajarita rota, varios panfletos y un billete de 400 euros, cantidad que podría suprimir el Gobierno central para los parados de larga duración.   El paso volvía a ser interrumpido, en esta ocasión, por dos ciudadanos oscenses que hacían sus reivindicaciones a titulo personal. Y finalizaba con el ya tradicional acto en la Costanilla de Santiago. Allí se entregaba a la alcaldesa un folleto en el que las quejas venían en forma de sugerentes nombres de tapas: Montadito de munipas, Gazpacho de Montearagón o Macedonia Jai Alai.  Todas ellas se llevaban a cabo en un tono amable y correcto, si bien no sentaba bien al equipo de gobierno, ya que obligaba a retrasar la procesión y por considerar que no era el momento adecuado para ello.  CONCENTRACIÓN EN LA PLAZA CERVANTES En torno a unas cuarenta personas se daban cita en la concentración que tenía lugar en la plaza Cervantes de Huesca, contra las medidas del Gobierno central, que los sindicatos consideran, “cercenan los derechos laborales y sociales de los ciudadanos”. Una nueva movilización en la que tampoco faltaba el melocotón con vino.