Los chiringuitos notan la crisis aunque confían en mejorar las ventas los últimos días

 Los chiringuitos repiten ubicación en el paseo Ramón y Cajal aunque este año se ha habilitado este espacio con unos grandes toldos que permiten mitigar algo las altas temperaturas de estos días. La mayoría de sus dueños son habituales en estas fiestas y repiten cada año gracias a la buena acogida por parte de los ciudadanos.   La de Huesca, dicen, es una de las mejores fiestas aunque también se nota la crisis y las ventas han caído en los últimos dos años.  90 puestos ocupan la parte central de la avenida entre collares, ropa, pulseras, abanicos o comida. Este año está haciendo mucho calor aunque el espacio ha mejorado con los toldos que ha colocado el Ayuntamiento. Se trata de unas estructuras metálicas entre las que se colocan unos toldos en blanco y verde. La idea es mitigar el calor y dar algo de sombra.  Aunque no se incluyen en el programa de actos, pasear entre los puestos es una actividad obligada para todos los oscenses.

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