La DPH destina 139.000 euros para proyectos de cooperación al desarrollo

La Diputación Provincial de Huesca destina este año ayudas de cooperación al desarrollo a una treintena de organizaciones no gubernamentales y entidades sin ánimo de lucro que trabajan en la provincia de Huesca en otros tantos proyectos con el Tercer Mundo. Lo ha aprobado por unanimidad la Comisión de Régimen Interior y Bienestar Social de la DPH, así como el importe de las subvenciones que asciende a un total de 139.000 euros y van dirigidas a cubrir las necesidades básicas en nutrición, salud, vivienda, educación o el acceso a agua potable. Miguel Luis Lapeña es el presidente de la Comisión de Régimen Interior y Bienestar Social y se muestra satisfecho por haber logrado “mantener la partida presupuestaria para llevar adelante nuestro compromiso con el desarrollo del Tercer Mundo”. Una vez resuelta la convocatoria pública en la reunión de hoy, Lapeña precisa que “se ha dado cabida a todas las propuestas recibidas que se ajustaban a los requisitos de la convocatoria” (30 de las 34 solicitadas), para la que se tiene en cuenta los Objetivos de Desarrollo del Milenio fijados por la ONU para el periodo 2000-2015 y el plan director de la Cooperación Aragonesa para el Desarrollo. El responsable de Régimen Interior y Bienestar Social también expone que este año han sido más los colectivos y proyectos recibidos, lo que para Lapeña es una muestra de que la sociedad civil altoaragonesa está viva y de que hay colectivos -a quienes agradece su labor- con ganas de colaborar con los países y sectores más desfavorecidos.  Gracias a esto se va a poder trabajar desde la provincia de Huesca en veinte países: Angola, India, Nicaragua, Kenia, Marruecos, Camerún, Benín, Mozambique, Perú, Ecuador, Honduras, Yibuti, Mozambique, Cuba, Haití, Guinea Bissau, Senegal y el pueblo saharaui. A este respecto, Miguel Luis Lapeña se refiere a que cantidades como 4.000 ó 6.000 euros tienen en estos países un efecto multiplicador “y con ese dinero se puede mantener un centro sanitario abierto durante todo el año o dar apoyo continuado a la infancia o a la mujer”, por citar varios ejemplos.  Estas ayudas destinadas a financiar proyectos de cooperación al desarrollo se concretan en tres líneas. Por un lado, en el apartado de inversiones se llevarán a cabo en esos países obras para el sondeo y la captación de agua, el acceso a agua potable, la construcción de pozos o molinos, la instalación de dispensarios, la reconstrucción de centros escolares, bibliotecas para todos, la instalación de una guardería como apoyo a las mujeres o la construcción de un casa taller y comedor para niños. Otra línea se destina para gasto en ámbitos como el de la sanidad, la educación y escolarización, alimentación, o discapacidad, y se reserva una pequeña cantidad para programas de sensibilización en el propio territorio altoaragonés, dirigidos especialmente a niños y jóvenes.

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