Los cabezudos de Graus romperán unas 150 escobas

Cabezudos Graus

Quién crea que los cabezudos de Graus son amables y afables se equivocan. Así lo demuestran las 150 escobas que, cada año, rompen a base de dar escobazos a pequeños y no tan pequeños. Su primera aparición será el día 12, minutos antes de las 12, para colgar a “Furtaperas” en su palo, con su nuevo traje. Los cabezudos, caballez y caretas son sin lugar a dudas, otros de los grandes protagonistas que, a pesar de su irreverencia, nacieron con la intención de ser los encargados de custodiar los pasos procesionales de las fiestas.  Forman parte de la propia cofradía y, cada año, se encargan de poner el toque de humor a las fiestas. Durante la mañana del día 12, se dedican a perseguir a los chavales con sus escobas. Los días 13 y 14, en la procesión, dos cabezudos custodian a San Vicente Ferrer y al Santo Cristo mientras el resto hacen de las suyas durante la misma, subiéndose a balcones o levantando las faldas de las mozas. Después, en la plaza, mientras bailan los danzantes, los cabezudos también tienen su propio espectáculo en el que parodian los temas de actualidad. En su aparición, nunca pueden faltar las sandías, que, en el momento menos esperado, hacen explotar.  Y desde hace unos años, el día 15 sale la cantera. Cada año son más los niños que deciden convertirse en cabezudos durante las fiestas y hacer de las suyas en la plaza mientras se bailan los dances infantiles.

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