Incredulidad y gran preocupación en el agro ante el tijeretazo de los Prespuestos del Estado

Las Organizaciones Agrarias están estudiando y analizando el borrador de los Presupuestos Generales del Estado con una enorme preocupación. La rebaja de casi el 60% en el sector agrícola, acumulado a lo que ya se perdió el pasado año, supone en su opinión, un hachazo que no entienden a un sector tan importante de la esconomía, ya que en este recorte se tocan inversiones productivas. Modernizaciones de regadíos, obras hidráulicas, seguros agrarios o la incorporación de jóvenes a la agricultura se verán seriamente afectados.  El Secretario Regional de UAGA, José Manuel Penella, califica de "desastre" lo que se les viene encima con este presupuesto. El Gobierno central ha rebajado las inversiones en Desarrollo Rural. Esto va a suponer, por ejemplo, que se dejen de cofinanciar proyectos que venían subvencionados desde Bruselas al 50%, como la incorporación de jóvenes al mundo del campo o la modernización de regadíos. Si el 50% restante debía ser sufragado por el Gobierno Central, las Comunidades Autónomas y los propios particulares, que el ejecutivo central deje de hacerlo en un porcentaje importante conllevará que deje de moverse el dinero.  Por su parte, el presidente de ASAJA Huesca, José Fernando Luna, también mostraba su preocupación por estos recortes, cuando los agricultores tienen tantas ganas de luchar por los activos económicos. Recordaba que los grandes paganos van a ser las obras hidráulicas y de modernización de regadíos, y los seguros agrarios, puesto que Enesa, la Entidad Estatal de Seguros Agrarios ha sufrido un gran recorte. Luna se preguntaba, incluso, si quedará dinero en el Ministerio para pagar a sus funcionarios.  El recorte en el Ministerio de Agricultura se sitúa en un 58% para el próximo año. Los presupuestos bajan de 53.000 millones de euros a 22.000 millones.  Las organizaciones empresariales agrarias estudiarán los datos y verán cómo afecta al sector. Posteriormente, se reunirán con los grupos parlamentarios para intentar reconducir la situación y decidir qué medidas toman.