Ha pasado más de un año y el derribo de las harineras sigue sin completarse

Harineras solar

En agosto del año 2011 comenzaba el derribo de las antiguas harineras Porta y Villamayor. Han pasado más de 13 meses y todavía quedan algunos inmuebles en pie y en evidente mal estado. El ayuntamiento de Huesca ha emitido varias órdenes de derribo a la Junta de Compensación para completar la demolición de los edificios, pero, al parecer, la Junta va a presentar un recurso para retrasar esa orden.   La imagen de hace un año, con máquinas a pleno rendimiento, contrasta con la paralización que hoy en día vive el solar de las harineras. El derribo duró varios meses, pero dejó algunas naves en pie que todavía siguen en la actualidad.   Los inmuebles que todavía quedan en pie presentan un estado muy deteriorado y el consistorio oscense solicita su derribo para evitar problemas de salubridad e incluso desprendimientos a algunas naves colindantes. Los vecinos, como la peña Os Casaus, incluso hablan de posible problemas de seguridad al tener un solar sin vigilancia colindando.  Los plazos para que esta zona céntrica de la ciudad deje de ser un solar con edificios en mal estado y se construya son largos y dependen de la iniciativa privada en un momento de crisis. Por el momento, a lo largo de este mes de octubre la Junta de Compensación debe entregar el proyecto de reparcelación, paso previo a la urbanización del entorno.   En estos 13 meses han crecido malas hierbas, pero poco se ha avanzado en el proyecto de urbanización de este entorno. Una zona céntrica para la que hay proyectada, quizás, la actuación urbanística más importante que se ha llevado a cabo en la ciudad de Huesca.