Octubre, mes del Rosario de la Aurora y la Despierta

Graus y Campo son dos de las localidades ribagorzanas que todavía, hoy en día, conservan, la tradición del rosario de la aurora. En el caso de la villa grausina, es una de las pocas localidades aragonesas que también ha sabido mantener la despierta.

En Graus, es la cofradía de la Despierta de la Virgen del Rosario, la que, cada primer domingo del mes de octubre, se encarga de recordar, a los grausinos, esta tradición que ya, en el año 1.600 existía. La cita será a las cinco de la mañana en el monumento a Costa.

Los grausinos, unos 25 ó 30, recorrerán las calles de la villa, cantando, acompañados por el sonido de una campana, para despertar a los vecinos y que, éstos acudan al rosario y a misa. Se realizan veintidós paradas, todos los años las mismas, donde se interpretan las canciones, de las que se conservan un centenar, que, cada domingo, son distintas. El día de El Pilar y el de Todos los Santos, tienen canciones específicas.

La Despierta dura dos horas, hasta las 7 de la mañana, y cuando finaliza, comienza el rosario, en el que, en procesión, se pasea a la Virgen del Rosario, por las calles de la villa. Tras éste se celebra la misa.

En el caso de Campo, la jornada dominical comenzará, de 6.30 a 7, en casa de una vecina, para ensayar las coplillas que se van a cantar. Después el recorrido por las calles, realizando varias paradas, hasta llegar a la iglesia donde se recoge el crucifijo, y se vuelve a salir rezando el rosario.

Participan alrededor de 20 ó 25 personas, cada domingo, aunque hay días, como la festividad de El Pilar, donde se congregan más vecinos.

Las coplillas que se cantan en Campo también se han conservado con el paso de los años aunque, donde la tradición, ha cambiado es en lo que a fechas se refiere.

El recorrido por las calles se hace en silencio, sólo roto, por la canción que se interpreta.

El último día, tanto en Graus como en Campo, será el 1 de noviembre. En el caso de Graus, ese día, la Despierta finalizará, no en el convento, sino en la iglesia para recordar a los difuntos.