La subida del río Flúmen pone en alerta a Poleñino

En la Comarca de Los Monegros las fuertes avenidas de la lluvia no se hacían notar hasta la mañana del domingo. El peligro se concentraba en una calle adyacente a la de Joaquín Costa en Poleñino, donde debido a la crecida de 4 metros del nivel del agua del Flúmen, tenían que ser desalojadas tres casas habitadas por seis personas. Los vecinos construían con la ayuda de cuatro tractores y palas un muro de contención con tierra para que el agua anegara en la menor medida de lo posible sus casas.

Las tres viviendas sufrían inundaciones en varias habitaciones, así como en los garajes y corrales, por lo que antes de su desalojo aprovechaban para evacuar mobiliario, ropa y comida, e incluso las gallinas que tenían en sus dependencias. Desde las cuatro de la madrugada uno de los vecinos veía cómo el río comenzaba a desbordarse e iniciaba la construcción del dique, los demás se incorporaban a lo largo de la mañana, mientras que el río subía más de cuatro metros en menos de cuatro horas.

Algunos vecinos señalaban que no se había visto una crecida de estas características desde hace cincuenta años, es lo que decía Jaime Pina. María Vanesa Mingarro, vecina del barrio afectado, reconocía que habían pasado momentos de tensión y miedo, pero que al menos no temían por el derrumbe de los edificios.

Hasta la zona se desplazaban efectivos de la policía fluvial de la CHE, agentes de la Guardia Civil y de la Agrupación de Voluntarios de Protección Civil de Los Monegros, que controlaban durante toda la jornada la crecida del río en distintos puntos de la comarca.

Sin graves inicidencias en Los Monegros

Durante el fin de semana en la zona de Sariñena se registraban sobre 70 litros por metro cuadrado y en Grañén en torno a 130 litros.

El Flúmen bajaba con fuerza en la mañana del domingo y con un caudal que alcanzaba su punto álgido entorno a las 14 horas. Al llenarse por completo el embalse de Valdabra hacía que el nivel llegara más alto en puntos como: en Grañén, donde se cerraba el paso de uno de los puentes por precaución; en Poleñino, donde además se inundaba una pasarela de paso peatonal sobre el río y los huertos aledaños; o en Lalueza, donde se anegaban por completo algunas parcelas próximas al cauce.

El Alcanadre a su paso por Sariñena arrastraba maleza y alcanzaba una altura media del puente, que se encuentra en la actualidad apuntalado por las obras de reparación que se han de acometer próximamente.

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