Las liquidaciones al agricultor de fruta no corresponden a las expectativas del inicio de la campaña

Luces y sombras en la campaña de fruta dulce que en breve toca a su fin. En un primer balance, los datos oficiales que maneja UAGA-COAG constatan que la merma en la producción en las principales regiones productoras no ha tenido su reflejo en las liquidaciones al agricultor. El inicio de la campaña resultó esperanzador en precios y las cotizaciones en general han cubierto los crecientes costes de producción, pero la escasa cosecha ha derivado en una rentabilidad insuficiente.

El responsable del sector de fruta de UAGA, Vicente López, recuerda que es innegable que la campaña ha sido mejor que el desastroso año 2011, pero eso era relativamente sencillo. Sin embargo, los precios medios en el campo no están siendo lo que se esperaba. En el caso de la fruta de hueso, la mermada cosecha extratemprana por los daños climáticos ha mantenido una buena calidad, sin dificultades de plagas. Según las cifras oficiales del Ministerio del Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, la cosecha de melocotón se ha visto reducida en un 12,5%, la de nectarina ha caído un 23,1%, la cereza un 2,3% y la ciruela un 11,1%. En el caso del albaricoque se ha producido un repunte del 35,2%.

Con respecto a la fruta de pepita, a pesar de la significativa reducción en la cosecha (-26% en manzana y -29% en pera), no se observa fluidez en el mercado y los ingresos finales para el agricultor apenas servirán para cubrir costes de producción.

Desde el punto de vista climatológico se han sufrido distintos problemas que han afectado muy seriamente a la mayor parte de las zonas de producción. Durante el verano se han producido un elevado número de pedriscos que han perjudicado a numerosas zonas de Aragón y Cataluña. A destacar, las tormentas de los días 5 y 27 de julio y 5 de agosto, con más de 25.000 ha afectadas sólo en Lleida.

También produce gran preocupación en el sector el recorte a la financiación de los seguros agrarios que se está produciendo de manera generalizada y que afecta en gran medida al sector de la fruta, que tradicionalmente cuenta con un elevado nivel de aseguramiento. Con una media del 86% de las explotaciones de fruta de hueso y de pepita aseguradas, desde UAGA apuestan por el mantenimiento de la financiación, ya que la ayuda al seguro es la única manera de que el sector, con unos márgenes muy estrechos, cuente con una herramienta eficaz de gestión del riesgo a un coste asequible.

Finalmente, UAGA-COAG realiza una llamada a la reflexión interna para que el sector potencie la fruta de calidad y se cumplan las demandas del consumidor. Para ello, el responsable de fruta de UAGA destaca que la distribución también ha de asumir su responsabilidad y no tirar por tierra el esfuerzo que se realiza en el campo.