La segunda luna llena del otoño entra en Santa María de Obarra

De la misma manera que, en los amaneceres, de los primeros días de verano, se puede disfrutar del curioso efecto lumínico que supone, el rayo de sol de Obarra, al colarse por una venta del ábside central, en la segunda luna de otoño, que suele ser en octubre o noviembre, se vuelve a producir el mismo fenómenos aunque, en esta ocasión, es la luna llena la que se cuela por la ventana. Este fenómeno podrá observarse, este lunes, a partir de las 20.45 horas.

Santa María de Obarra, construida en el primer tercio del siglo XI, se encuentra orientada hacia una garganta en V, por lo cual, es posible, observar, en su interior, tanto el rayo de sol, en las fechas que rodean al solsticio de verano, como el rayo de una, visible en la segunda luna llena del otoño.

Mientras que, el rayo de sol, si que se da en otros elementos románicos, se desconoce, si el de luna, tiene lugar en otros escenarios. Además, este fenómeno, marca el calendario litúrgico del año siguiente.

El rayo de luna se ve, por primera vez, en la segunda luna de otoño que, este año, será el lunes 29 de octubre. El efecto es el mismo que con el rayo de sol, es decir, la luna surgirá por un valle, entre dos rocas, orientadas al este, y se colará, en interior del monasterio, por la ventana del ábside central.

Así como el rayo de sol ilumina todo el presbiterio con un intenso haz de luz, el de luna es un rayo más tímido. Se verá en el oficio de completas, es decir alrededor de las 21 horas. El rayo de luna se posa, directamente, sobre el altar y el presbiterio, y desaparece al cabo de media hora.

Con motivo de la observación de este fenómeno, se han preparado en Obarra distintas actividades como una charla del profesor de la Unizar, J.F Esteban Lorente, que hablará sobre “El fenómeno lumínico del rayo de luna en el Monasterio benedictino de Obarra”.

Además, audición de música sacra, a las 19.30 horas, a cargo de Paco Baena y observación astronómica del cielo a cargo de la Asociación de Amigos de Fantova.

A las 20.45 observación del rayo de luna y actuación de los tambores del Bajo Aragón de La Puebla de Hijar.

La jornada concluirá con una cena elaborada por el restaurante Obarra.

Era obligación del abad del monasterio establecer el calendario de festividades cristianas, y al ser éstas móviles todos los años, se rigen por la fecha cambiante del Domingo de Pascua. De acuerdo a ella, se ordenaban los tiemnpos anteriores y posteriores. Con este fenómeno, en Obarra, podían tener calculada la Pascua ya en el mes de noviembre anterior.

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