Un día para el recuerdo

Miles de oscenses han visitado a sus difuntos en el día de Todos los Santos. Cada año, el 1 de noviembre, los cementerios acogen la visita de miles de ciudadanos en un día de recuerdo a familiares y amigos. En el cementerio de Huesca, las visitas eran muy numerosas desde primera hora de la mañana, también los días previos en los que la gente acude a limpiar y poner flores en las tumbas de sus difuntos.

El cementerio de Huesca, como el resto de camposantos del Alto Aragón, era durante el día de Todos los Santos (y los días previos) un continuo ir y venir de gente. El tiempo acompañaba y miles de oscenses se acercaban a depositar ramos y coronas en las tumbas de sus seres queridos. El cementerio luce en esta jornada con un colorido especial.

También la corporación municipal oscense participaba en esta jornada con varios actos en el cementerio. A las once de la mañana se celebraba una eucaristía oficiada por el párroco de la Encarnación.

Tras ella, representantes del ayuntamiento visitaban algunas tumbas de personalidades históricas que están enterradas en este cementerio. La visita oficial comenzaba por el Monumento a los caídos, seguía con la tumba del alcalde Carderera y los fusilados del 36, entre los que se encuentran el alcalde Sender y varios concejales oscenses. Se visitaba también a los capitanes republicanos Galán y García Hernández, y al general del bando nacional Lasheras.

En la actualidad, las visitas a los cementerios se centran en el día 1 de noviembre pero antaño, sobre todo en el medio rural altoaragonés, las visitas tenían lugar el día 2 de noviembre (el Día de Difuntos).

El día de la festividad el cementerio está abierto desde las 8.00 hasta las 18.00 horas. Existe también un horario especial de autobuses que acuden hasta este punto, con salidas desde Huesca cada media hora desde la Plaza de Navarra.

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