El Turbón, una de las posibles zonas donde se llevaría a cabo el “fracking”

La voz de alarma ha saltado en las últimas horas. Desde diferentes asociaciones y grupos políticos se está poniendo en juicio la posibilidad de que en Aragón se lleva a cabo la técnica conocida como fractura hidráulica o “fracking”, un proceso para extraer gases del subsuelo que pone en peligro tanto a la atmósfera como a los acuíferos. En estos momentos, hay 14 zonas en Aragón en las que se podría llevar a cabo esta técnica. De ellas, 8 ya cuentan con autorización. Es el caso de la zona denominada “Turbón” en la Ribagorza. De salir todas adelante, el “fracking” estaría presente en el 11% del territorio aragonés. Desde Chunta Aragonesista denuncian, en primer lugar, el oscurantismo con el que se está tratando el tema y, en segundo, por supuesto, todas las afecciones medioambientales que conllevaría. Esta técnica consiste en inyectar, en grandes pozos, agua con productos químicos a presión. El objetivo es alcanzar pequeñas bolsas de gas que hay entre las rocas para obtener hidrocarburos. El agua serviría para romper estas rocas y crear bolsas de gas mayores, más fáciles de extraer. Entre las afecciones se encuentra la posible intoxicación de acuíferos debido a los componentes químicos que se añaden al agua. Además, al ser algunos de ellos volátiles, también serían expulsados a la atmósfera. De hecho, se expulsaría gas metano, 23 veces peor que el CO2. Cabe destacar también que cada uno de estos pozos necesita unos 19 millones de litros de un recurso tan importante como es el agua, cifra que equivale al consumo de 1.000 familias en un año. Palacín recordaba cómo hay comunidades autónomas en las que se ha prohibido, localidades vascas que se han declarado “zona libre de fracking” tras manifestaciones que congregaron a más de 15.000 personas o como países como Francia, gran Bretaña o Irlanda no permiten practicar esta técnica en sus suelos.

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