Unas 70 personas participan en la jornada multiactividad del Club Montisonense de Montaña

barranquismo

La junta del Club Montisonense de Montaña se reunía con la intención de participar en una jornada en la que se dieran cita todas sus secciones (escalada, senderismo, alpinismo y barranquismo) en un sitio que permitiera realizar una actividad para cada una de ellas. Se trata de una idea que miembros del club contemplaban desde hace tiempo. Como lugar de destino, elegían la Sierra de Guara, y en particular, el pueblo de Rodellar.

La jornada comenzaba a las 9.00, con el viaje desde Monzón en autobús, que el club puso a disposición de los socios que querían usarlo. La excursión de senderismo fue hasta el despoblado Otín. En esta ruta se encontraban con varias dificultades, ya que el río Mascún estaba algo crecido de las últimas y tan beneficiosas lluvias. Descendían al cauce y lo cruzaban varias veces, para así pasar a la otra orilla. Después de una fuerte ascensión, pudieron visitar el Dolmen de la Losa Mora. Una vez en este llamativo lugar, contemplaban el pirineo nevado, hacían un descanso y se dirigían al pueblo citado, cuyas casas aún conservan curiosos elementos constructivos y un precioso robledal que las rodea.

Tras esta visita, se dirigían de nuevo a Rodellar, no sin antes disfrutar de la grandiosa belleza del Cañón de Mascún, que en árabe significa “el lugar donde habitan los espíritus”. A juicio del Club, no podía ser más explícita la frase ya que todo el conjunto de roca calcárea estaba repleto de cárcavas, ventanucos, torreones y un sinfín de formaciones tan maravillosas como la Ciudadela, la Cuca de Bellostas ó el mismísimo ventano del “delfín” que hizo las delicias de la sección de Escalada. Tras realizar este recorrido, retornaban al cauce que de nuevo tocaría atravesar para ascender al punto de partida donde celebraban una gran comida de hermandad.

La sección de barranquismo se dirigía al Barranco d'A Glera, un afluente seco de la izquierda de la cuenca orográfica del Cañón del Mascun. Tras una larga aproximación de casi 2 horas, llegaban a la cabecera de este barranco que consta de 4 rapeles siendo el más largo de 45 metros. Pese a ser un barranco de coleccionistas por no tener demasiado interés, siempre sorprenden las formaciones en la roca de esta zona de Guara.

La sección de escalada fue en busca de el sector de las ventanas donde se encuentra el particular puente de roca llamado Delfín. Esta zona fue elegida por su situación al sol (no fue un día especial por su calor, ya que hacia viento y un poco de frio para escalar a la sombra). Las vías realizadas rondaron desde el grado 6 y el 7. Buen sabor de boca el que se llevaban los escaladores del club, con espectaculares vistas del cañón.

Por último, la sección de alpinismo, al no haber grandes montañas, elegían realizar la ferrata del Espolón de la Virgen, donde disfrutaban del buen ambiente y las vistas que tenían enfrente con el barranco de Adrebot y en el lado opuesto el Mascun superior y la ciudadela, para llegar al último tramo que lleva hacia la cima donde se encuentra la ermita de la virgen del Castillo.

El día de convivencia resultaba ser un gran éxito de participación rondando las 70 personas quedando todos muy contentos y con ganas de volver a juntarse las secciones del club montisonense.

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