Nueva exposición escultórica en el Museo de La Laguna de Sariñena

Este sábado se inaugura en la sala de exposiciones del Museo de La Laguna de Sariñena una nueva muestra del escultor Miguel Ángel Almerge, que lleva por título “Después de la ausencia”. Será a las 19 horas. Almerge es un artista de la localidad monegrina de Sena que utiliza materiales clásicos para sus obras como la piedra, el hierro o el bronce.

De formación autodidacta, y tras trabajar varios años en la enseñanza de formación profesional y la industria, comenzó su labor artística en el mundo de la escultura en la década de los setenta. Desde entonces ha realizado varias exposiciones colectivas e individuales, y diseñado esculturas para varios encargos. Recibiendo también un galardón: el Primer premio VII Simposio de Escultura en Alabastro de Albalate del Arzobispo (Teruel) por su obra "Árbol del bien y del mal".

El trabajo último de Miguel Ángel Almerge consiste en obras de medio y gran formato, en alabastro, acero y hierro. Normalmente, realiza un ejercicio previo de bocetaje y cálculo. Con la inquietud de trasmitir un sentimiento a través de sus esculturas, el autor experimenta para contrastar las diferentes calidades y orígenes de la materia insertada en un planteamiento diverso, teñido por un contexto en el que incorpora reminiscencias del mundo natural, como pájaros y flores, así como bodegones y figuras.

De esta manera, cruces y superposiciones de realidades, figuras y símbolos, suponen la síntesis de su obra, en donde rinde también un homenaje al desnudo, mediante el dominio de la anatomía artística, de la simetría y de las proporciones. Es frecuente en su obra la combinación de materiales diversos en una misma escultura, con elementos que se mueven y giran sobre su propio eje. Los metales y muy especialmente el hierro, es utilizado como motivo ornamental, y la elección de otros materiales pétreos como el alabastro, es escogido para la estatuaria, aportando un alto grado de belleza y luz al trabajo realizado. El resultado es una obra, de carácter expresivo, alegórica, muy trabajada que nos muestra el fuerte contraste de la opacidad y rugosidad del hierro con la luminosidad y la translucidez del alabastro.

Unas piezas plenas de barroquismo, que pone de relieve la calidad genuina del material entre superficies óptimamente pulimentadas. Queda claro en esta exhibición, que a pesar de un periodo de inactividad expositiva en estos últimos años, el autor desvela todas las perspectivas de su talante artístico y reconduce su trabajo hacia nuevos caminos que se podrán ver en el Museo sariñenense.

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