La nueva ejecutiva del Rolde Choben reivindica en Monzón diversos asuntos para Aragón

Bajo el lema que "Aragón sea más grande en España", representantes de la nueva ejecutiva y militantes del Rolde Choben - Jóvenes del PAR mantenían un encuentro en Monzón. En la capital mediocinqueña se trataban, y reivindicaban, asuntos de actualidad muy variados, como el decreto de servidumbres del aeropuerto de Lérida, el agua, las lenguas, la sanidad o el retorno de los bienes.

 

La jornada comenzaba con una convivencia en la que participaban los representantes de la nueva ejecutiva del Rolde Choben - Jóvenes del PAR de Aragón, a la que también asistían miembros y simpatizantes montisonenses. Ahí se sentaban las bases de las juventudes de la organización, fijando una política de "centro y moderada”.

Posteriormente, los asistentes a este encuentro se dirigían hasta la N-240, en el límite territorial de las comunidades de Aragón y Cataluña, para reivindicar "respeto para la integridad, identidad y derechos de Aragón, al tiempo que demandaban y apostaban por una convivencia social e institucional entre ambas comunidades autónomas dentro del Estado".

 

En el encuentro se ponía de manifiesto la actitud de responsables políticos e institucionales de Cataluña hacia Aragón, así como las posibles consecuencias de la situación política catalana, pues según concluían los jóvenes aragonesistas, todo ello “hace necesario plantear con claridad la cuestión de las relaciones que mantienen y deberán mantener las dos comunidades”.

 

Desde el Rolde también consideraban que Aragón debe mantenerse firme en determinados asuntos muy importantes, al objeto demandar respeto y un cambio de comportamiento desde la comunidad vecina. Por ejemplo, se pronunciaban con respecto al tema de servidumbres del aeropuerto de Lérida, que según decían, “supone una injerencia sobre el territorio y el autogobierno aragonés, sin contar en absoluto con Aragón, y que debe ser corregido de inmediato”.

 

En cuanto al tema de los bienes, también pedían que el futuro gobierno de Cataluña cumpla las sentencias sobre los bienes religiosos aragoneses retenidos en esa comunidad, que aplique el sentido común y el respeto demandado, y que los devuelva. Recordaban, además, que muchos documentos acreditan que los bienes son aragoneses y “no aportan a Cataluña más que el relumbrón de poder exhibirlos o atesorarlos.

 

Respecto al tema hidráulico, manifestaban la posibilidad de un aprovechamiento del agua de la cuenca del Ebro, que sea lo más respetuoso posible con los derechos de todos sobre este recurso. A juicio del Rolde, “el nuevo plan de la cuenca es un oportunidad para revertir esas actitudes y alcanzar un entendimiento sobre una cuestión en la que los aragoneses no renunciaremos”.

 

En materia de lenguas, desde el Rolde se insistía en “el necesario respeto a las determinaciones de los representantes democráticos de los aragoneses, a la personalidad propia de Aragón y a la voluntad de los ciudadanos de esta comunidad, que jamás pueden estar condicionadas por conceptos ideológicos ajenos”.

 

Finalmente, acerca de la atención sanitaria que los sistemas de salud de ambas comunidades prestan a vecinos de municipios de la comunidad vecina, el Rolde reclamaba que “Cataluña cumpla con los acuerdos establecidos, sin que haya una discriminación que perjudique el derecho básico de los ciudadanos a recibir atención”.

 

Por último, los jóvenes del PAR concluían que “Cataluña y Aragón son comunidades que comparten vínculos notables y cuya vecindad debe significar colaboración y beneficio mutuo en pie de igualdad, pero demasiadas veces no es visto así sino que priman los criterios de imposición desde Cataluña”.

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