El PP padece el síndrome de "DAya"

Eduardo Marco Valle

En una investigación del grupo interdisciplinar al que pertenezco, hemos llegado a la conclusión de que el PP padece el síndrome “Desconfianza Ajena y Autocomplacencia”. Y para que no se nos acuse de parcialidad, hemos enviado toda la documentación al prestigioso “Behabioral Psichology Institute of Massachusets”, entidad privada y, por tanto, sumamente eficiente y sin dudas acerca de su objetividad.

Pues bien, su portavoz Mistress Betty Harrison afirma: “tras un intensivo trabajo de campo de nuestro equipo de investigadores en España, estamos en condiciones de afirmar que el PP padece un brote agudo del conocido síndrome ‘AA?D’ (‘DAyA’ en español). Hemos llegado a ese diagnóstico analizando los siguientes hechos:

Toda la cúpula del PP ha afirmado reiteradamente que la culpa de la crisis es de: el gobierno ZP y el PSOE; las autonomías; los sindicatos; los trabajadores; la anterior regulación laboral; el conjunto de los españoles, que vivían por encima de sus posibilidades; los inmigrantes; los funcionarios; las empresas públicas; el gasto farmacéutico; el despilfarro de las administraciones…Sin embargo, no han dicho nada de: los déficits elevadísimos de las autonomías del PP; de los presidentes de Valencia y Baleares condenados por corrupción; de los varios sueldos que han compatibilizado sus parlamentarios; de los amigos y familiares colocados en empresas públicas; de los bancos ineficientes que han dirigido; etc.

Desconfían y desprestigian a todos los trabajadores dando a entender que recurren a la picaresca para simular bajas por enfermedad y los penalizan descontándoles su sueldo ¡aunque estén realmente enfermos! Desconfían de toda la población afirmando que consumen y acumulan medicinas sin control y les cargan un copago con cada receta. Desconfían de los profesores que trabajan poco aunque, eso sí, imponen la “ley de autoridad del profesor”. Desconfían de los ciudadanos que se manifiestan pacíficamente en las calles, reclamando algo tan constitucional como trabajo, sanidad y educación para todos, evitar los desahucios…y los descalifican tildándoles de radicales y perroflautas. Desconfían…”

Cortamos aquí el informe del B.P.I. de Massachusets y retomamos la exposición con nuestra propuesta terapéutica: el tratamiento prescrito por la O.M.S. para este síndrome, pasa por la cuarentena total de los afectados. En este caso, por el bien y la supervivencia de los españoles, pedimos el aislamiento del PP para evitar el contagio: ¡ni un voto para este partido!

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