El CPEE "La Alegría" de Monzón recibe el Premio de Buenas Prácticas en Promoción de la Salud en el Ámbito Escolar

El colegio público de Educación Especial “La Alegría” de Monzón recibía el diploma que le acredita como ganador nacional del tercer Concurso Iberoamericano de Buenas Prácticas en Promoción de la Salud en el Ámbito Escolar, la directora del centro, Rosa María Lanau, se mostraba satisfecha con el reconocimiento que hacía extensible a toda la comunidad educativa, aunque lamentaba que su proyecto no llegase a la fase Iberoamericana.

El centro utiliza el teatro como herramienta para mejorar las competencias sociales de los alumnos con necesidades educativas especiales y con ello su calidad de vida. Se trata de un proyecto que incluye todas las áreas de aprendizaje.

El director general de Política Educativo del Gobierno de Aragón, Manuel Magdaleno, era el encargado de entregar el diploma en nombre de la Organización Panamericana de la Salud/Organización Mundial de la Salud. La Alegría ha obtenido el premio nacional en la categoría de Poblaciones Vulnerables.

Manuel Magdaleno explicaba que “los centros educativos aragoneses son un ejemplo de cómo se están trabajando los temas de educación especial y discapacidad en nuestra comunidad. Llevamos una larga trayectoria y estos premios permiten sacar a la luz la innovación educativa que están desarrollando estos colegios en su día a día”.

El teatro es la herramienta permite guiar las programaciones didácticas, trabajar la elaboración de escenarios y disfraces o mejorar la psicomotricidad en clases de música al ensayar las escenas y bailes.

Con los ensayos trabajan además la comprensión y las habilidades sociales y realizan un cuento ilustrado con pictogramas con el argumento de la obra. Todo ello culmina con la representación teatral, que contribuye también a mejorar su autoestima y la concepción que la sociedad tiene de los alumnos con necesidades especiales.

El objetivo es que adquieran no sólo contenidos conceptuales sino especialmente fortalecer las competencias necesarias para su desarrollo personal social y emocional; es decir, que vayan adquiriendo hábitos que con el tiempo se generalicen en su vida diaria y puedan tomar decisiones que les den mayor autonomía y calidad de vida.

En el colegio estudian alumnos de 3 a 21 años con plurideficiencias, trastornos de espectro autista o retraso mental moderado, grave y profundo. Cuenta además con régimen de internado para los estudiantes de fuera de Monzón.

El concurso Iberamericano de Buenas Prácticas en Promoción de la Salud en el Ámbito Escolar se desarrolla cada dos años. Lo lleva a cabo la Organización Panamericana de la Salud en colaboración con el Gobierno central y con él se pretenden reconocer las actividades de mejora de la salud escolar que realizan los centros educativos.

 

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