La fábrica de biocombustible deja atrás una mala campaña para el secadero de Grañén

Tras una floja campaña marcada por la severa sequía y por la tramitación de un Expediente de Regulación de Empleo, el secadero Santiago de Grañén ha retomado su actividad de trabajo al 100% gracias a la diversificación de su actividad. Desde hace unas semanas han iniciado la fabricación de 500 toneladas de pellets, después de haber adaptado sus instalaciones en Grañén sin grandes inversiones.

Esta nueva actividad ha permitido recobrar la normalidad de la empresa hasta el próximo mes de abril, cuando se inicie la campaña de alfalfa. Así se ha paralizado el ERE recuperando el trabajo para la plantilla formada por 16 empleados.

El gerente de la empresa, Juan Vitallé, muestra satisfacción por los primeros resultados obtenidos ya que orientando el trabajo hacia la fabricación de pellets han conseguido el objetivo de retomar la actividad lo antes posible. El secadero centra ahora su esfuerzo en la comercialización del biocombustible sólido (pellets) hacia el territorio altoaragonés, aunque también con la idea de exportarlo hacia países extranjeros más consumidores de este producto.

La filosofía del secadero de Grañén sostiene que el sector primario es cada vez más estratégico y su futuro pasa por la generación de energía además de la producción de alimentación.

Por otra parte, en su actividad habitual centrada en los productos del regadío, miran hacia la próxima campaña con mayor optimismo tras las últimas lluvias, ya que la que está a punto de finalizar deja unas cifras de rendimiento muy por debajo de lo normal. En arroz han pasado de las 5.000 toneladas a las 300, en alfallfa ha descendido sobre un 20-25% y lo mismo sucede en el maíz, que no se ha terminado de cosechar.

Comentarios