El montañero oscense Dani Ascaso hace cima en el Fitz Roy en la Patagonia

El escalador de Peña Guara, Dani Ascaso, acompañado por Jonatan Larrañaga y Paula Alegre han alcanzado la cima del Fitz Roy de 3.400 metros, según han comunicado desde la propia montaña. Fue el día 16 de noviembre cuando se consiguió ollar la cima por la ruta Californiana.

En el relato enviado a Peña Guara comentaron paso a paso lo que ha supuesto esta importante actividad en la Patagonia.

“Ya han pasado cuatro días desde que pisamos la cumbre del Fitz Roy. Ya esos nervios de no hacer nada de la primera semana y media se olvidaron. Ahora es tiempo de recuperar, escalar un poco cerca del pueblo y empezar a pensar en otro objetivo.

El día 12 de noviembre salimos con Jonatan Larrañaga hacia la cara oeste del Fitz Roy (3405 m.) teniendo como objetivo la “Supercanaleta”. Una vía de carácter mixto pues posee un corredor de entrada de 1000 m. y de 45 a 60 grados de inclinación y luego unos 600 m. de roca y mixto de mediana dificultad. Tras una larga aproximación nos echamos unas horas en la base de la vía con intención de escalar de noche el corredor. Antes de meternos en el agujero, viendo la línea de la vía nos da la impresión de que está muy seca. Dicen que este invierno no nevó mucho.

La predicción de meteo da viento aunque despejado como comprobamos al despertarnos a media noche. Esperamos unas horas y siguen las fuertes rachas. Al fin decidimos dejarlo y por la mañana temprano salimos hacia el pueblo, El Chaltén, al que llegaríamos por la tarde.

La meteo sigue incierta aunque parece que para bastante el viento. Así, después de descansar un día se une a nosotros Paula Alegre y salimos de nuevo con las mochilas llenas hacia el Fitz. Esta vez nos decidimos por la “Californiana” de la cara sur y oeste. Llegamos al Paso Superior, típico campamento antes del glaciar del Fitz, con el tiempo justo para hacernos una cueva en la nieve, comer algo y descansar un rato. A las tres de la mañana nos ponemos en marcha los tres y llegamos cuando empieza a clarear a la Brecha de los Italianos tras superar una larga pendiente de 45/50 grados y escalar algún largo de mixto. Subimos a La Silla, gran nevero característico de la Este del Fitz, y de allí atravesamos al comienzo de las dificultades de nuestra ruta. Durante todo el día vamos avanzando por ese mar de granito donde varias veces dudamos y perdemos tiempo buscando el itinerario. Llevábamos poca información. En la cara oeste por fin algo de sol, si no para calentarnos si suficiente para templar el ambiente. El sitio es increíble con el Cerro Torre guardándonos las espaldas. La puesta de sol nos pilla a escasos tres largos de las últimas Torres y tenemos problemas de orientación de nuevo cuando al fin llega la noche. Damos vueltas intentando salir de ese laberinto de piedra teniendo que deshacer la escalada un par de veces. Ya notamos el cansancio, la sed y el frío. Al fin conseguimos llegar a la arista y encontrar la salida. Tras un pequeño rapel ya solo nos queda andar y trepar fácil una hora pero decidimos parar, fundir algo de nieve y dormitar un rato, tiritando, a la espera del sol. A las siete de la mañana estamos en la cumbre del Fitz. Alegría, abrazos y fotos. Ya hemos hecho la mitad. Ahora queda bajar. Cerca de veinte rápeles, por la vía “Franco-Argentina” y el “Corredor de la Brecha” nos dejan de nuevo en el glaciar a media tarde. Una hora después llegamos a la cueva, comemos una polenta y seguimos camino hacia la civilización (pensando en el chuletón) donde llegaremos ya de noche bien, bien… cansados.

El resultado de estos intensos días es que ahora apreciamos de verdad una siesta, o abrir el grifo del agua y beber, o el resguardo del viento en la cabaña. También que nos hemos subido al Fitz Roy por la “Californiana”, una ruta abierta en el 68 por los “Funhogs” o “cerdos divertidos”. Unos chicos habituales del Yosemite de la época que se bajaron hasta la Patagonia con una furgoneta. La vía tiene una dificultad de MD+, V, VI/A1 y aproximadamente 700 m. de recorrido más el acceso.

Ahora, en que el viento y el mal tiempo habitual nos deje un poco, haremos un porteo de material hacia el Valle del Torre donde está nuestro próximo objetivo. Esperando el buen tiempo… esa ventana. Inshala!”

Dani Ascaso. El Chaltén. Patagonia Argentina. 20/11/2012

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