Cuervo Ingenuo vuelve a creer en Europa

Eduardo Marco Valle

En una tarde otoñal con los amigos, la conversación estaba derivando a unos derroteros poco agradables: Que si la “troika comunitaria” seguía empeñada en que los griegos hagan frente a la deuda (¿de quien y con quien?)… que si el presidente del Consejo Europeo, Van Rompuy, propone una reducción radical de fondos para la política agrícola… que si Ángela Merkel seguía firmando rotunda que aún queda “un gran esfuerzo de cinco años o más”… que si Johan Hahn, comisario de política regional se despacha con esta sentencia: “España recibirá menos porque ahora es más rica”…

Afuera iba oscureciendo y el aire arrastraba hojas que golpeaban contra la ventana. Miré de reojo a Cuervo Ingenuo que, de forma sorprendente nos observaba con una expresión de placidez. Pero la conversación continuaba con el mismo cariz…

…Que si Alemania, Reino Unido y los países Nórdicos piden suprimir el fondo de la U.E. para recolocar parados…que si el Bundesbank exige a Grecia que cumpla el “paquete merkeliano”: privatizaciones, reforma laboral, reforma financiera, despidos de funcionarios, recortes de pensiones… que si la Comisión Europea quiere que España suba el IVA de la vivienda…

No pude resistir más y le espeté a Cuervo Ingenuo: ¿No te importa lo que estamos hablando? Mi amigo esbozó una sonrisa que iluminó su atezado rostro y dijo: “Yo pensar que vosotros tener razón, pero yo estar recordando algo que oír esta mañana en la radio: la TV noruega ha emitido un reportaje sobre los desahucios en España y varias familias han “apadrinado” a familias españolas desahuciadas…”

La sonrisa no desaparecía del rostro de Cuervo y, afuera, el viento se había calmado y la luna nos obsequiaba con su claridad. “Yo oír que una mujer de 26 años que vivir sola con su hijo, ver en el reportaje a una española de 30 años en su misma situación…vidas paralelas, más bien divergentes… el caso es que enviar cada mes 250 euros a su “otra familia” española. ¡Yo volver a creer en Europa!”

Siento decirte, Cuervo, que Noruega no pertenece a la Unión Europea. “Yo no saberlo, pero dar igual…Europa no acabar en fronteras de Unión Europea…europeos no ser lo mismo que políticos o tecnócratas o banqueros…Europa ser personas que tener sentimientos de solidaridad sin pensar en fronteras artificiales…ciudadana noruega ser más europea que Merkel y Rajoy…¡Viva Europa real!”.

Y mientras lo decía, una hermosa luna llena se asomaba por la ventana.

 

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