La destrucción de empleo y las movilizaciones marcan 2012 desde el punto de vista sindical

Pensionistas, amas de casa, jóvenes, desempleados, inmigrantes, funcionarios o trabajadores de todos los sectores se han sumado a las miles de movilizaciones convocadas a lo largo de este año en Huesca y provincia. Un 2012 marcado por los continuos recortes de los gobiernos central y autonómico y una reforma laboral que, en opinión de los sindicatos, no ha hecho sino empeorar la situación de los trabajadores, en lugar de favorecer la creación de empleo.   A lo largo de este año han sido varias las empresas que han presentado diferentes expedientes de regulación de empleo, sin olvidar el importante número de autónomos que se han quedado sin trabajo. En la actualidad la provincia de Huesca cuenta con unos 4.000 desempleados más que el año anterior.   Los ajustes y medidas adoptadas por la Administración Pública también han supuesto un importante mazazo para los funcionarios y empleados públicos, afectando especialmente a tres de los pilares básicos sobre los que se sustenta el Estado de Bienestar: Educación, Sanidad y Servicios Sociales.   Los sindicatos temen un deterioro de la calidad de los servicios públicos, mientras se favorece la privatización de algunos de ellos, y que afectará sobre todo a los habitantes del medio rural.  La clave, aseguran, está en el diálogo y no en la confrontación; en la capacidad de consensuar y llegar a acuerdos con los trabajadores; y sobre todo en escuchar a la ciudadanía y no mirar hacia otro lado ante los problemas y las necesidades de muchas familias, también en el Alto Aragón.

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