José María Solanes: los alimentos, antes para niños que para ancianos

Tras recoger más de 20.000 kilos de comida en la última campaña de recogida impulsada por el Banco de Alimentos, comienza ahora la tarea de distribuir entre las entidades que lo reciben. Uno de los problemas con que se encuentra esta institución es el no poder repartir a familias aun sabiendo que lo están pasando mal y conociendo de primera mano que muchos niños van al colegio con el estómago vacío.

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El presidente del Banco de Alimentos en Huesca lo tiene claro: los niños van antes que los ancianos. Y es que aunque reparten en residencias de mayores, reconoce Solanes que habría que dar primero una solución a todas esas familias que no pueden siquiera dar de desayunar a sus hijos antes de llevarlos a clase.

Y es que la crisis económica ha hecho retroceder varias décadas el nivel de vida de los españoles y de los altoaragoneses. El bajón, reconoce el máximo responsable del Banco de Alimentos ha sido “espantoso”, el problema es que hay muchas familias que están pasando hambre y no lo quieren hacer público, esa “pobreza vergonzante” a la que en varias ocasiones se ha aludido desde Cáritas.

Las Conferencias de San Vicente de Paúl, el Banco de Alimentos, los Hermanos de la Cruz Blanca, o Cáritas son algunas de las entidades que reciben comida del Banco de Alimentos. Pero también algunas residencias de ancianos reciben cierta cantidad en función del número de personas mayores que viven allí y que reciben una pensión no contributiva o por debajo de la media.

Aunque José María Solanes no comparte esta idea de repartir comida en residencias privadas, entiende que haya personas dentro de estas que reciben menos dinero y, por tanto, necesitan más ayuda que otros.

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