Avanzan las obras de Ramón y Cajal, que prolongan acera y carril bici hasta la entrada de la ciudad

Las obras de la travesía Ramón y Cajal avanzan a buen ritmo. A la altura del puente sobre el río Isuela ya puede observarse la nueva rotonda, a la espera de algunos retoques para acabar las obras. Queda más trabajo en la entrada de la ciudad, en la intersección con Balsas de Chirín, donde también se avanza en el ensanche de la calzada, la construcción de aceras y un carril bici.

Esta rotonda que se está construyendo va a dar prioridad al tránsito entre la Avenida de los Danzantes y el paseo de Lucas Mallada y minimizará el tráfico rodado que venga del paseo de Ramón y Cajal. Asimismo, se incorporará un carril-bici que se prolongará por el conjunto de la actuación y se integrará en la red ciclista de la ciudad.

Se trata de una actuación importante para el proceso de peatonalización del centro, que incrementará el tráfico por el eje viario entre la avenida de los Danzantes y el Paseo de Lucas Mallada.

Por otro lado, se aborda también la otra rotonda en la intersección con el cruce de las pistas deportivas donde además se proyecta una calzada de cuatro carriles (dos por sentido) separados por una mediana central. Estas obras están menos avanzadas por su mayor complejidad, pero ya se observa la colocación de baldosas para la nueva acera en ambos lados que permitirá un acceso peatonal al polígono. Para los vehículos habrá dos carriles por sentido con una mediana central, y para las bicis también se construirá el carril.

La sección transversal de 26 m se subdivide en las siguientes bandas: acerados laterales de 3,50 m de anchura y en uno de ellos se destina una banda de 2,50 m a carril-bici bidireccional; y dos semisecciones (una por cada sentido de circulación) de 9 m de anchura donde se ubican dos carriles de 3,50 m y rígelas laterales de 0.50 m; y mediana central de 1 m.

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