Visos de optimismo en Sijena para 2013

Villanueva de Sijena está más esperanzada que nunca. Aunque en 2012 recibiera uno de los golpes más difíciles de encajar cuando llegó después de catorce años la sentencia del Tribunal Constitucional que dictaminó a favor de los intereses de Cataluña, este mismo año le ha sido devuelta gracias a la expropiación una de las reliquias más valiosas del Monasterio, el relicario de Santa Waldesca. Fue una noticia sin precedentes, que llenó de ilusión y esperanza a los que luchan desde hace mucho tiempo atrás por conseguir la devolución de todos los bienes a Aragón.

Sí es cierto que la sentencia supuso un mazazo, no dejó indiferente a nadie, con malestar en las Cortes de Aragón o el Justicia de Aragón, que aunque respetan la jurisdicción del alto tribunal, mostraron su rechazo y desacuerdo. Sin embargo, dejó el terreno abierto a la vía civil, que tras ser estudiada por el ejecutivo autónomo, pasó a tramitarse una demanda con el objetivo de declarar nulos de pleno derecho los contratos de compraventa de los bienes suscritos por las hermanas sanjuanistas, que la Generalitat adquirió entre 1983 y 1992.

El Ayuntamiento monegrino también se personó en la denuncia y continúa a la espera de que en los próximos meses se establezca una fecha y se celebre el juicio civil en Huesca, una vez superado y desestimado el recurso que presentó el gobierno catalán para que la sesión aconteciera en Barcelona.

La vía civil es entendida por los servicios jurídicos como la más adecuada dadas las circunstancias porque la compra de los lotes de 119 piezas se planteó como si fuera un “bien libre” cuando no es así, sino que forman parte indivisible del monasterio que las acogía, que ya en 1923 fue declarado Monumento Nacional y que también es un inmueble declarado Bien de Interés Cultural desde 2002. Y además la demanda sostiene que la venta se realizó sin la autorización de ninguna de las administraciones competentes.

Hay otros frentes abiertos en todo este asunto, como la devolución de las pinturas murales de la Sala Capitular que hoy se pueden ver en el Museo Nacional de Arte de Cataluña y que fueron arrancadas en la Guerra Civil. Jorge Español, abogado del Ayuntamiento de Villanueva de Sijena, descubrió este mismo año una orden ministerial que data de 1951 en la que se determina que las pinturas deben regresar y no se ha cumplido, teniendo en cuenta que es una orden de obligado cumplimiento y que no prescribe.

Pero además con respecto a las obras de la segunda fase de restauración del Monasterio, que debían ejecutarse en 2011, es un proyecto que continúa en el aire. Debía estar financiado con seis millones de euros a partes iguales entre Gobierno de Aragón y la Obra Social de Caja Madrid, y aunque el anteproyecto se presentaba en 2008, la firma del convenio para ejecutarlo quedaba aplazada. Con la segunda fase completada se podría poner en marcha un régimen de visitas abierto ya que el templo cuenta con una apertura restringida desde 2005 y sólo puede verse los sábados de 12 a 16 horas.

Hasta el próximo mes de febrero, la Casa Natal de Miguel Servet en Villanueva de Sijena, acoge una exposición titulada “No encontré rosas para Sijena” en la que se muestra la recopilación de documentos hechos públicos sobre la propiedad de las pinturas de la Sala Capitular entre otros. También recoge una relación completa de los bienes que se encuentran en estos momentos en manos de la Generalitat. El objetivo último de la exposición es concienciar a los aragoneses del valor del patrimonio emigrado.

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