César Trillo asegura que Biscarrués de 35 hm3 sin Almudévar no sirve para nada

El presidente de Riegos del Alto Aragón, César Trillo, ha sido claro a la hora de dar explicaciones sobre por qué hay que hacer antes la balsa de Almudévar que el embalse de Biscarrués. Asegura que lo ideal es que se hicieran las dos obras a la vez. Como eso no va a poder ser, dice que es mejor hacer primero la que tiene un presupuesto mucho mayor, para asegurarse de que después se hará Biscarrués. Y es claro, sólo Biscarrués, de 35 hm3, no le sirve para nada.

Trillo recuerda que un embalse tan pequeño en el Gállego tan sólo serviría para laminar avenidas, y que una vez que se hubiese llenado La Sotonera, el agua sobrante iría a parar a Mequinenza. Por ello, es necesario que, en el llano, esté construida la balsa de Almudévar para que almacene el agua del Gállego. El presidente de Riegos del Alto Aragón asegura que es más fácil hacer Biscarrués en una segunda fase, porque si antes se ha hecho una inversión de 230 millones de euros, si no se hace después Biscarrués, sería difícil justificar ese gasto ante la sociedad.

César Trillo indicaba, además, que por más que se haya dicho, Riegos del Alto Aragón no ha elegido nada, aunque tampoco han puesto ningún impedimento. Han dejado la decisión en manos del Ministerio de Agricultura y Medio Ambiente. Una decisión con la que están de acuerdo.

El máximo responsable de Riegos achaca esta situación a la Declaración de Impacto Ambiental. Hay que recordar que esta declaración decía que las compuertas de la presa de Biscarrués no se podrán cerrar por debajo de 90 metros cúbicos por segundo. Es el caudal que, permanentemente, tendrá que circular por el río Gállego a través de este embalse. Ya en su día, Riegos del Alto Aragón dijo que esta medida impediría aprovechar toda la capacidad de almacenamiento de la presa. La resolución del Ministerio establecía un desagüe de fondo a una cota más baja, para que se encuentre lo más cerca posible del nivel de cauce, una medida dirigida a que haya el menor embalse muerto posible, pero que ante los largos periodos de sequía o en los que baja muy poca agua por el río, impedirá grandes almacenamientos de agua.

En 2015 acabará la gran inversión del Ministerio de Medio Ambiente en Yesa. En ese año deberían comenzar las grandes inversiones en Almudévar, para que el grueso llegue en 2016 y 2017. La balsa de Almudévar tiene 6 meses de plazo para la presentación de ofertas, 8 meses para la redacción del proyecto, además de las expropiaciones y el inicio de las obras. Siendo muy optimistas, éstas podrían empezar en el tercer trimestre de 2014.

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