En las próximas horas entrará en servicio el nuevo tramo de la autovía entre Nueno y Congosto del Isuela

Este viernes podría ser el día en que se desvíe el tránsito por la calzada de nueva construcción entre Nueno y Congosto del Isuela, de la autovía A-23. Se trata de una etapa necesaria para trabajar en la antigua calzada de la N-330, que necesita que se suavice el trazado en planta, dotando a la vía de radios más amplios y seguros propios de una autovía, para lo cual debe ser liberada del tráfico. Los operarios están trabajando en esta zona con la idea de abrir en las próximas horas el nuevo tramo a la circulación.

Durante el desvío, la circulación por la nueva calzada será bidireccional, para lo que se ha dispuesto la señalización adecuada. De esta manera prosiguen los trabajos que conducen a la puesta en servicio completa de este tramo de autovía, cuando estén en funcionamiento ambas calzadas.

La suma del presupuesto de las obras, la redacción del proyecto, la asistencia técnica para el control y vigilancia de las obras, y el importe estimado de las expropiaciones arroja una inversión total de 49,59 millones de euros.

Se trata de un tramo de 5 km que atraviesa un relieve complejo y de gran valor ambiental en la subida al puerto de Monrepós. Para encajar la autovía en el terreno con el mínimo impacto posible se ha adoptado una velocidad de proyecto de 80 km/h y se aprovecha la actual calzada de la carretera N-330 como calzada de subida al puerto (sentido de Huesca hacia Jaca).

Por otro lado, se construye una nueva calzada para la bajada (sentido de Jaca hacia Huesca). Adicionalmente, la antigua N-330 necesita ciertas mejoras para adecuarla a las características de una calzada de autovía, y éstas comenzarían en cuanto se abra el tráfico en el tramo nuevo, que podría ser este viernes 25 de Enero.

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