La ganadería y agricultura de montaña ayuda también a la reactivación del turismo

El número 11 de la revista Adelpa, que en esta ocasión es un monográfico sobre la ganadería, hace en su editorial un profundo análisis de la situación en esta zona para los que se dedican al sector primario.

Reivindican su derecho a vivir en el Pirineo, y demandan que sea en las mismas condiciones y con los mismos servicios que cualquier ciudadano. Tanto para que ellos puedan hacer una vida normal, como para que no se pierda la vida en este lugar, y sus hijos y sucesivas generaciones puedan vivir ahí.

Los ganaderos, recuerda esta revista, son muy importantes para la conservación del monte. Denuncian que muchos bosques de pinos, hayas y chaporros, como se llama allí a los robles, han sido invadidos por la maleza a causa de la dejadez, y que lo están intentando recuperar con el ganado vacuno y equino.

Adelpa lamenta que hace algunos años había un sector económico que era la explotación de bosques, que ayudaba a mantenerlos limpios. En su análisis expresa que gran parte de la pérdida de población en su zona se ha producido por la desaparición de las familias que se dedicaban a ese trabajo.

Ha descendido el número de habitantes, y también las cabezas de ganado. La beca de investigación Pedro Santorromán analiza la situación actual de la ganadería de montaña. La llegada de la mecanización a la agricultura supuso mejoras y rapidez en el trabajo, pero también menor necesidad de mano de obra, y pérdida de puestos de trabajo.

Adelpa quiere expresar en este número de su revista sus reivindicaciones de cara al futuro. Recuerdan que un monte limpio beneficia al sector del turismo, tanto en invierno con la nieve, como en verano con el senderismo, por ejemplo.

Comentarios