El viento y la nieve dificultan la apertura de las estaciones de esquí

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Las previsiones se han cumplido y este sábado la nieve y las fuertes rachas de viento han ocasionado que las estaciones de esquí de la provincia de Huesca hayan abierto, las que lo han hecho, de forma parcial. Con poca visibilidad, nevando y mucho viento, así han amanecido los centro invernales, y desde primera hora de la mañana Panticosa y Astún no han podido abrir. Cerler ha abierto a las nueve y media con tan sólo 7 kilómetros esquiables, al igual que Candanchú que sólo ha habilitado su zona de seguridad, y Formigal 13 kilómetros.

El viento ha sido el principal enemigo este sábado de las estaciones de esquí. Y a ello se han unido las precipitaciones en forma de nieve, que se han dejado ver en lugares como Jaca y Sabiñánigo. La Agencia Estatal de Meteorología ha anunciado que la cota de nieve podría bajar hasta los 300 metros, por lo que se recomienda precaución a la hora de circular por las carreteras de la provincia, y llevar, como siempre en invierno las cadenas para los automóviles, por si fuera necesario su uso.

El parte en las estaciones ha sido muy inestable, como el tiempo. En el Valle del Aragón, Candanchú ha abierto su zona de seguridad, y Astún no ha podido abrir. En el Valle de Tena Panticosa también ha estado cerrada, y Formigal sólo ha abierto 13 kilómetros esquibales. Por su parte Cerler ha podido abrir, pero también de forma parcial, con 7 kilómetros de zona esquiable. Unas cifras, que además desde las propias estaciones han señalado que podrían cambiar en función del tiempo.

Para las próximas horas se anuncian pocos cambios, parece que el viento continuará y aunque las precipitaciones serán más débiles, la cota de nieve estará en torno a los 800-900 metros.

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