El sur de Los Monegros pide regadío para que no desaparezcan sus pueblos

Localidades como La Almolda o Bujaraloz están íntimamente ligadas a la agricultura. Los que se dedican al sector ven con preocupación los pocos pasos que se siguen dando en el desarrollo de los regadíos en este territorio, y es que se trata de una reivindicación histórica que se engloba en el proyecto de Monegros II, que tenía un horizonte 2008, y del que a día de hoy se siguen reclamando obras ‘imprescindibles’ como la Tubería de Valdurrios.

Audio sin título
Audio sin título
Audio sin título

El proyecto contempla poder regar 20.000 hectáreas, de las cuáles 12.000 ya tienen la infraestructura secundaria necesaria y sin embargo está inutilizada. Un ejemplo de ello es lo que le sucede a la Comunidad Montesnegros, con sede en Bujaraloz, aunque comprende además Valfarta, La Almolda y Peñalba, que tienen 6.000 de esas hectáreas a la esperar de poner en marcha el sector VIII. Carmelo Lorente, secretario de la comunidad de regantes, lamenta la falta de voluntad política para apostar verdaderamente por el sector.

Las mismas aspiraciones tienen algunos jóvenes agricultores de La Almolda, que han creado una asociación para reivindicar el impulso del regadío, en concreto el sector XIII, como una apuesta de futuro para su pueblo. Julio Rozas, su secretario, dice que de lo contrario pueblos como el suyo “tienen fecha de caducidad”. Entiende que es cuestión de hacer llegar a la sociedad la importancia de la agricultura como transformadores de agua en alimento.

Defienden el regadío como motor de desarrollo porque los rendimientos del secano en esta zona son nulos, “así no es digno ser agricultor”. Su apuesta es por el territorio, por una agricultura “competitiva y cercana”. Les preocupa cuál puede ser la repercusión de que estos regadíos no se llegaran a hacer.

Ambicioso proyecto con “las alas cortadas”

Hace diecisiete años esta zona tenía una importante perspectiva de futuro, ya que la agroindustria llegó hasta allí de la mano de las primeras hectáreas puestas en regadío. Sin embargo, los agricultores que quedan en la zona sur de la comarca consideran que se está dejando escapar una oportunidad única, con el ejemplo de la multinacional árabe Al Dahra dedicada a la producción e importación de forraje que posee una deshidratadora en Bujaraloz y su expansión la están realizando hacia Lérida.

El futuro es incierto insisten “porque ahora hay crisis pero cuando no había tampoco se hizo”. Sin embargo, consideran que ayudará a su situación si se construyen las obras de regulación previstas como Almudévar o Biscarrués. Será un impulso para que puedan terminarse de una vez por todas.

Comentarios