Mas de 300 niñas de la provincia de Huesca están bajo la amenaza de la ablación

La prevención es la principal arma para evitar la mutilación genital. En la provincia de Huesca hay alrededor de 300 niñas que están bajo la amenaza de la ablación. En los números que se manejan, el cien por cien de las madres están mutiladas en algún grado, y sus hijas podrían correr la misma suerte. Las instituciones, IAM, la justicia, y las ONG, trabajan para evitar que se produzcan estos casos.

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El principal problema es que lo consideran algo cultural y normal. No piensan los padres que están haciendo algo malo a sus hijas, porque es algo que llevan viendo durante generaciones. La mutilación se suele producir en su país de origen. Donde más casos se dan es en Guinea, Mali y Gambia. La justicia trabaja para evitar que se puedan llevar a las niñas a sus países, bien sea no expidiéndole el pasaporte, o incluso quitándole la patria potestad.

En Binefar y en el centro de salud del Perpetuo Socorro, es donde más niñas hay que están bajo la amenaza de poder ser mutiladas, por el origen cultural de sus padres. La edad de mutilación en las niñas puede ser nada más nacer, y hasta los 13 años. Hay tres grados de ablación, todos suponen riesgo para su salud, tanto durante la operación, como en su vida posterior. Aunque en ocasiones pueden llevar una vida normal.

Con motivo del día mundial contra la ablación, se ha celebrado una jornada en Huesca donde se han puesto en común medidas de protocolo para la prevención de la mutilación, y su puesta en práctica en el sistema educativo, sanitario y en servicios sociales.

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