35 Aniversario de CEOS-CEPYME Huesca

Después de 35 años, debemos estar satisfechos del papel que hemos venido desempeñando siempre en defensa y promoción de los intereses que nos son propios, tal como nos indica el artículo 7 de la Constitución Española.

Corría el otoño de 1977, cuando 18 comprometidos y emprendedores empresarios altoaragoneses, firmaban el acta de constitución de la Confederación Empresarial Oscense. Algunos de ellos, hoy nos acompañan en esta sala, a los que quiero agradecer especialmente su iniciativa de entonces.

Pero la Confederación de Empresarios, se fundó por la voluntad de un grupo de Asociaciones sectoriales, que al amparo de la Ley reguladora del derecho de asociación sindical, decidieron constituir lo que hoy es CEOS-CEPYME HUESCA. Ellos pusieron la semilla para superar la incomprensión social, facilitando la valoración de la función de los empresarios y sus empresas, superando situaciones de fuerza y facilitando niveles de entendimiento entre los interlocutores económicos y sociales, en definitiva, facilitando la paz social. En este tiempo CEOS-CEPYME HUESCA se ha configurado como la única organización empresarial con el carácter de más representativa en la Provincia de Huesca, con 70 organizaciones afiliadas, que aglutinan a cerca de 7.000 empresarios.

CEOS-CEPYME HUESCA, también está presente de forma activa en organizaciones de carácter nacional y regional. Así, un año después de nuestra fundación, en 1978, nos integramos en CEPYME y en 1985, lo hicimos en CEOE. En el ámbito regional, fuimos fundadores de la CREA en 1983, junto a las Organizaciones de Teruel y Zaragoza y ya en 1994, nos integramos en CEPYME ARAGON.

Recordemos que las organizaciones empresariales, jugamos un importante papel en la negociación colectiva laboral, el planteamiento de conflictos colectivos de trabajo, el diálogo social y la participación institucional en los organismos públicos de las administraciones laborales. En este sentido a lo largo del tiempo, hemos ido fraguando unas fluidas relaciones, con los interlocutores sociales en general, muy especialmente con las organizaciones sindicales, con las que hemos aprendido a relacionarnos y negociar bajo los principios de la buena fe, lo que ha supuesto el mantenimiento de la paz social, no generándose apenas conflictos de consideración, lo que ha permitido el desarrollo armónico y el bienestar de las personas que habitamos esta maravillosa provincia.

Dentro de nuestra historia, sí quiero reseñar, algunos hitos importantes, como la celebración de la Cumbre empresarial en 1995 o el congreso económico de 2007, siempre en la línea de aportar ideas al crecimiento económico y por lo tanto social. Reseñar especialmente la incorporación, en otoño de 1993, de todas nuestras asociaciones sectoriales en una sola sede central en Huesca, en la plaza Luis López Allué, lo que nos ha permitido un importante ahorro al trabajar en conjunto y compartir instalaciones, y lo que es mas importante, lograr una mejor y fluida comunicación entre los componentes de nuestras organizaciones y también de los equipos de trabajo. También hemos logrado mantener sedes, siempre al servicio de los empresarios de la zona, en Barbastro y Monzón, y estamos gestionando la posibilidad de utilizar otros dos inmuebles en Sabiñánigo y Graus, con cuyos Alcaldes, con el apoyo de la Subdelegación del Gobierno, hemos ido manteniendo contactos en los últimos tiempos.

También quiero reseñar, la relación cada vez más intensa, con las organizaciones territoriales, es decir, las intersectoriales comarcales, relación que está y debe seguir, en continua evolución y que poco a poco vamos consolidando.

Desde nuestra organización, hemos diseñado un plan de acción que contiene diez ideas fuerza con el que pretendemos seguir mejorando nuestra labor de defensa y promoción de las empresas de esta provincia, con el mayor grado de coordinación y colaboración con todo tipo de entidades, estableciendo criterios de mejora continua en los servicios que prestamos, a través del mantenimiento de nuestras certificaciones de calidad y medioambiente, reforzando nuestra organización interna y contribuyendo a la identificación de los puntos de mejora de las diferentes infraestructuras en la provincia.

Por otra parte, quiero reivindicar el importante papel social de la empresa dado que genera riqueza y la redistribuye, a través de la creación de empleo y del abono de impuestos, con los que se contribuye de manera importante al mantenimiento de los servicios públicos en general. Por tanto, la pequeña y mediana empresa, que constituye el 99% de las empresas de este país, se constituye como un ente social de primer orden, y como consecuencia debemos cumplir así con criterios de responsabilidad social empresarial, que nos exigen transparencia en la gestión, un comportamiento siempre ético y con respeto al medioambiente, a los clientes, a los propios trabajadores, a los proveedores, y las administraciones públicas, devolviendo de esta forma, a la sociedad parte de lo que la empresa obtiene de ella.

Desde CEOS-CEPYME HUESCA, siempre ponemos de manifiesto que hay dos aspectos en los que hay que estar especialmente atentos, para la mejor contribución al desarrollo socio-económico, que son por un lado, el desarrollo de las infraestructuras de todo tipo: viarias, ferroviarias, hidráulicas, de telecomunicaciones, de polígonos industriales, etc… y por otro lado, la adecuada formación de los recursos humanos, en una adaptación continua a las necesidades productivas de las empresas.

Como consecuencia del déficit de infraestructuras, entre otras razones, contemplamos con amargura el descenso demográfico y el progresivo envejecimiento de la población. Quiero recordar que hace 150 años, nuestra Provincia contaba con 272.000 habitantes y hoy día no llega a 230.000. Mientras tanto la población en España, en este siglo y medio ha crecido un 130% de promedio y de haber conservado esta proporcionalidad, la Provincia de Huesca, debería contar con 625.000 habitantes.

En el terreno formativo, quiero insistir en que resulta necesario adaptar la formación a las necesidades productivas de las empresas. En este sentido vemos como la formación profesional se va dignificando cada vez más y un mayor número de alumnos va optando por este tipo de formación que normalmente facilita encontrar trabajo y con ello evitamos el elevado paro estructural de personal no cualificado, el subempleo de universitarios y las dificultades de las empresas en encontrar técnicos cualificados. Desde CEOS-CEPYME HUESCA, contribuimos de manera importante a la formación continua y ocupacional de trabajadores y desempleados y en estos últimos diez años han pasado más de 15.000 alumnos por nuestras aulas.

Cambiando de tema, en los últimos años, estamos atravesando una gran crisis, que está resultando tremendamente lesiva para el tejido productivo Altoaragonés, pues hemos perdido, en los últimos cinco años 13.000 trabajadores en alta en Seguridad Social y lo que es más preocupante, han desaparecido alrededor de 1.000 empresas con trabajadores, en el mismo periodo, lo que supone, nada menos que un 10% de las mismas, circunstancia especialmente grave, pues han desaparecido, además de 1.000 empresas, 1.000 oportunidades de creación de empleo. En todo este tiempo, también se ha reducido el número de autónomos en alrededor de 2.000, lo que supone un 10% de disminución.

La situación económica es crítica y afecta de manera importante a todos los ámbitos del desarrollo socioeconómico que tanto tiempo nos ha costado conseguir, en materias tan sensibles como la educación, la sanidad, la justicia, etc, etc... Habrá que ser conscientes, que a partir de ahora podremos tener la sociedad del bienestar que podamos pagarnos. Yo espero y deseo que las nuevas medidas que el Gobierno de la Nación está tomando, vayan dando el fruto esperado en el menor plazo de tiempo posible. Si fomentamos la actividad económica, lograremos absorber el elevado nivel de desempleo que ocasiona un desasosiego generalizado, que se traduce en una desconfianza enorme por parte de los consumidores, que al no gastar dificulta el movimiento de nuestra economía.

Es especialmente importante que pueda empezar a fluir, con normalidad, el crédito hacia empresas y consumidores, para lo que se necesita la culminación de la reforma del sector financiero y la normalización del mismo. También hay que buscar soluciones al problema de la morosidad, que tras la aplicación del plan de pago a proveedores ha vuelto a crecer y son ya muchas las empresas afectadas por las deudas acumuladas por las administraciones durante el año que acaba de terminar. Por otra parte resulta imprescindible luchar contra la economía sumergida, que según estudios podría llegar al 25% en España. En este sentido desde las organizaciones empresariales, nos ponemos a disposición de las Administraciones, para luchar contra esta lacra, que, además, supone una competencia desleal respecto a la actividad de las empresas.

Y ya en la parte final de mi intervención, me gustaría mostrar nuestra gratitud a una serie de entidades, que colaboran asiduamente con esta Confederación, permitiéndonos cumplir con nuestros principales objetivos. En primer lugar a las organizaciones empresariales de ámbito superior CEOE, CEPYME, CREA Y CEPYME ARAGON, a la Cámara de Comercio e Industria de Huesca, así como a las Administraciones Públicas en general, a los medios informativos, y muy especialmente con todo mi afecto y admiración, a todas las personas que componen los órganos directivos de las más de setenta organizaciones que se integran en nuestra Confederación, sin cuyo trabajo diario y absolutamente desinteresado sería totalmente imposible cumplir con nuestra misión constitucional, de defensa y promoción del desarrollo socioeconómico de esta provincia desde la perspectiva empresarial. También, un reconocimiento muy especial al personal que trabaja en nuestras organizaciones empresariales y que se esfuerza, día a día, en seguir mejorando, para optimizar la calidad del servicio que prestamos a las empresas oscenses. También quiero agradecer la colaboración de las cinco entidades financieras que han patrocinado este evento, cuyos principales responsables nos acompañan en esta sala.

Y no querría terminar mi intervención, sin lanzar un mensaje de optimismo, pues según algunos indicadores, la economía puede empezar a mejorar a mediados de 2013, como paso previo a la recuperación que esperamos para 2014 . Estoy seguro que con nuestro trabajo diario como empresas, conseguiremos crear una senda razonable de crecimiento, hacia una nueva época en la que la solidaridad, el diálogo, el esfuerzo y la mejora continua deben ser alguna de nuestras principales herramientas.

Pero será preciso, que todos, quiero decir, políticos, empresarios, trabajadores, organizaciones empresariales y sindicales, partidos políticos, todos actuemos con coherencia, unidad de acción y absoluta responsabilidad, en estos momentos tan complicados y donde nos jugamos nada menos que la paz social y con ello el bienestar de los próximos años, pues creo que así nos lo demandan nuestros representados y la sociedad en general.

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