¿Cómo se cocina un paisaje del Sobrarbe?

El Centro Cultural de Ibercaja ha comenzado una ruta gastronómica por los valles aragoneses. La primera parada ha sido en Sobrarbe con el restaurante Callizo, que demuestra el buen maridaje de tradición y vanguardia en la cocina. Un ejemplo de ello fue la preparación de un aperitivo que juega al trampantojo. Llama la atención a la vista, que cree que se trata de un gusano en fase de larva, y sorprende al paladar, con sabores tradicionales y texturas inesperadas.

El taller gastronómico a cargo del restaurante Callizo de Aínsa dedicaba una sesión a la cocina de fiesta. Se comienza con un aperitivo y en este punto su propuesta fue engañar al comensal con “El paisaje de la procesionaria”. En realidad se trata de un caldo de fresas emulsionado con clara de huevo deshidratada. Le acompaña una crema de queso azulete, una variedad propia del maestro quesero de Radiquero, Manolo Monclús. Para acabar, algodón de azúcar que simula la seda. Más que de un aperitivo, podríamos hablar de una experiencia sensorial.

Uno de los consejos para preparar toda una comida de fiesta es comenzar con unos aperitivos que abran el apetito. Una propuesta: combinar sabores salados, ácidos y amargos. En este taller en el que el restaurante enseña a cocinar en casa se dedica una jornada a la cocina informal y para niños. Para ellos había otra propuesta: una bola de espaguetis y pechugas rebozadas con corn flakes de maíz.

El restaurante Callizo participaba en la última edición de Madrid Fusión para promocionar en el ámbito turístico internacional la marca "Huesca, la Magia de la Gastronomía" y para presentar uno de sus productos más preciados como la trufa negra de Huesca.

Comentarios