Las unidades caninas, también preparadas para salvar vidas tras la caída de aludes

Las unidades caninas de rescate trabajan en tres especialidades; búsqueda de personas en grandes áreas, en estructuras colapsadas y en deslizamientos del terreno. Dentro de esta última, se incluyen los movimientos de nieve. Cada invierno, guías y perros realizan prácticas para perfeccionar su técnica a la hora de buscar a personas sepultadas por aludes. Es el caso de la Unidad Canina de Bomberos de la Comarca de la Ribagorza en la que se realizan prácticas cada semana, haya sol o se esté a 11 grados bajo cero. El objetivo, entre otros, es que el perro se acostumbre a trabajar en cualquier tipo de condición meteorológica.  Cabe destacar que, a la hora de poner en marcha el protocolo de rescate de una persona sepultada bajo un alud, la primera opción, dentro de un rescate organizado, es siempre realizar la búsqueda con una unidad canina. Para ello hace falta mucho trabajo porque es más complicado encontrar el olor de las personas bajo la nieve por la baja permeabilidad de este elemento. Este año, la abundante nieve está ayudando a poder realizar este tipo de prácticas. La Unidad Canina de Bomberos de la Ribagorza cuenta con un guía canino, Iván Muñoz, y dos perros, Erco y Pluto y se creó hace ya dos años. Desde entonces, su labor es imprescindible a la hora de localizar personas desaparecidas, el campo en el que, de momento, más están trabajando, o personas sepultadas por aludes o estructuras colapsadas.

Audio sin título
Audio sin título
Comentarios