En un mes se dictará la sentencia del caso entre el obispado de Jaca y Luz Torralba

Visto para sentencia el juicio entre el obispado de Jaca y Luz Torralba, la inquilina de los bajos de la casa de la Plaza de San Pedro número 14, tras la declaración de ruina del edificio. Aunque la inquilina quiere permanecer en el local, ha pedido, en caso de rescisión del contrato, una indemnización de 46.500 euros, por su parte el obispado, que intentó llegar a un acuerdo en su día, pretende que ante la declaración de ruina del edificio, se rescinda el contrato.

La parte demandante, el obispado de Jaca, ha defendido en el juicio que el inmueble está en estado de ruina, por lo que ya avisó hace tiempo a la inquilina intentado llegar a un acuerdo con ella. El obispado ofreció un local en la calle Bellido número 4, y 3.000 euros para su acondicionamiento. Pero no hubo acuerdo, por lo que la denunció.

Por su parte, la demandada, Luz Torralba, no quiere que se rescinda el contrato de alquiler del local, donde tiene un negocio de delicatesen, ya que le quedan cuatro años y unos meses para su jubilación. En caso de que se rescinda el contrato, ha pedido una indemnización por los beneficios que dejaría de percibir ejerciendo su actividad, que asciende a 46.500 euros. En su defensa, ha alegado que el local que el obispado le ofreció no está en la misma ubicación que el actual, ni con 3.000 euros se hubiera podido adecuar.

En el juicio también ha declarado un vecino del inmueble, el hijo de la que fuera ‘la campanera’ de la Catedral, Jesús Lalaguna, que actualmente sólo usa el segundo piso del inmueble como segunda residencia. Lalaguna ha explicado que las obras que se han acometido siempre en el edificio han corrido a su cargo, a pesar de poner en conocimiento del obispado las deficiencias que iba presentando, sobre todo la cubierta de la casa.

Los peritos judiciales han presentado informes, uno para demostrar que el edificio está en ruina total, y otro, defendiendo que los locales de los bajos, donde Luz Torralba tiene su negocio están en perfecto estado, y no tiene lugar su desalojo. Los peritos económicos también han respondido a las preguntas de los letrados, el de la parte demandada para aportar las pruebas necesarias de la renta que dejaría de percibir la inquilina si le rescinden el contrato, y el de la parte demandante indicando que podría seguir con su actividad en el local que el obispado ofreció a Luz Torralba.

Así, y después de los alegatos de los dos abogados, el juez de Jaca tiene un mes para dictar sentencia.

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