Toda una serie de rituales en las misas, en el tiempo de “Sede Vacante” en la Iglesia Católica

Ante la Sede Vacante, que se ha producido en el Vaticano y en el conjunto de la Iglesia Católica, tras la renuncia del Papa Benedicto XVI, el Obispo de Huesca, Julián Ruiz, ha enviado una carta a sus feligreses, en la que les indica que deben apoyar al Papa con su oración intensa y agradecida. Además, asegura, su plegaria se une a la de toda la Iglesia para que el Señor siga acompañando al Santo Padre, le conceda fuerza física y aliento espiritual. La oración de los católicos también debe orientarse, dice, hacia el Espíritu Santo para que suscite el Pastor que la nave de la Iglesia necesita en estos momentos.

Y ante la “Sede apostólica vacante” hay toda una serie de indicaciones litúrgicas que deben ser tenidas en cuenta durante la celebración de las misas.

Por ejemplo, desde las 20 horas del 28 de febrero, y hasta la elección del nuevo Papa, en la Anáfora Eucarística se omite el nombre y la mención del Papa, haciendo memoria únicamente del Obispo. Asimismo, en las preces de la Liturgia de las Horas, se suprime la intercesión por el Papa. Conviene en su lugar, añadir una prez pidiendo la asistencia del Espíritu Santo por los Cardenales.

La Iglesia también recomienda que durante el periodo de Sede vacante, todos los pastores y los fieles, en todo el mundo, eleven a Dios fervientes oraciones, para que ilumine las mentes de los electores y les mantenga unidos para desempeñar su oficio, a fin que la elección del Romano Pontífice sea solícita, unánime y en bien de la salvación de las almas y de todo el pueblo de Dios.

El Obispo diocesano, tal como está previsto en el ordenamiento litúrgico, si lo cree oportuno, puede conceder o mandar que en la propia Diócesis se celebre en los días feriales la Misa “Para elegir un Papa", con vestiduras moradas, que es el color litúrgico del Tiempo de Cuaresma. La oración colecta de la Misa “Para elegir un Papa” puede ser siempre libremente usada como oración conclusiva de la “Oración de los fieles”, en las celebraciones eucarísticas hasta el final del Cónclave.

Finalmente, tal como aparece en la Constitución Apostólica Universi Dominici gregis, tras la aceptación, el elegido que ya haya recibido la ordenación episcopal, es inmediatamente Obispo de la Iglesia Romana, auténtico Papa y Cabeza del Colegio Episcopal; adquiere de hecho la plena y suprema potestad sobre toda la Iglesia y puede ejercitarla. Por lo tanto, desde el momento de la proclamación del Romano Pontífice elegido, la Iglesia en las celebraciones litúrgicas hace mención del Papa en el modo acostumbrado (en la Plegaria Eucarística diaria, y cuando se indica, en las preces del Oficio deVísperas). El Obispo diocesano, si lo cree oportuno, puede conceder o mandar que en la propia Diócesis, fuera de los domingos, solemnidades y la Semana Santa, se celebre la Misa “Por el Papa” con vestiduras del color litúrgico del Tiempo en que se celebra.

Las dos oraciones colecta de la Misa “Por el Papa” pueden ser libremente usadas como oración conclusiva de la “Oración de los fieles” en las celebraciones eucarísticas, durante los días que van desde la elección hasta el inicio del ministerio petrino, o en otro momento oportuno en que se tengan celebraciones especiales.

Comentarios