Si no se erradican las cigüeñas del tejado de la iglesia de Alcolea de Cinca habrá que cerrar el templo

Iglesia Alcolea de Cinca

José Maria Huerva, párroco de Alcolea de Cinca, se muestra tajante: o se erradican las cigüeñas del tejado de la iglesia o habrá que cerrar el templo por el peligro que conllevaría para los feligreses que acuden al mismo. Huerva pide que le apoyen en su decisión de haber puesto un pastor eléctrico para evitar que las cigüeñas vuelvan y, por ello, ha convocado una concentración el sábado día 9 marzo.

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Un informe técnico avalará el peligro que se corre si vuelven las cigüeñas a anidar en el tejado, ya que una vez quitados los nidos se ha rajado la cúpula, por lo que es necesario actuar en la cubierta y la cúpula muy deteriorada después de doce años soportando 8.000 kilos. Si no podría caer al suelo. Además, los fluídos de los nidos han ido pudriendo los maderos que la sustentaban.

Huerva insiste en que hay que actuar y evitar que vuelvan a anidar, ya que si no se hace, se volvería a reproducir el problema. El párroco defiende el uso del pastor eléctrico para evitar la nidificación y recuerda que es un sistema patentado y legal. Además, cuenta con el permiso municipal para su instalación.

El cura se siente perseguido desde que adoptará la decisión de sacar los 39 nidos de cigüeñas de la cubierta de la iglesia.

Por todos estos motivos, convoca una concentración el día 9 de marzo a las seis de la tarde en la plaza de la Iglesia, con el lema de “Por el sentido común, salvemos el tejado de la iglesia que han destrozado las cigüeñas".

La convocatoria la hace extensiva a todos los cristianos que aman su templo parroquial. Esta acción, la promueve el párroco, ante las insidias, mentiras, insultos y calumnias que se han vertido en muchos medios de comunicación, sobre el desalojo de las cigüeñas y la instalación de inhibidores para poder reparar el hundimiento del tejado de la cúpula del templo parroquial de Alcolea de Cinca.

La polémica surgía en el mes de enero cuándo se desalojaban 39 nidos de cigüeñas, ubicados en el techo y torre de la iglesia, que suponían 15 toneladas de porquería y estiércol. Desde el 2000 a 2013 se invertían 32.800 euros en reparaciones, cantidad que no es asumible por la iglesia.Motivo que llevo a pedir a la DGA autorización para esta actuación. Una vez desalojados los nidos se procedía a la reparación del techo y la instalación de inhibidores (pastores eléctricos), para evitar un nuevo anidamiento.

A la par un grupo de vecinos con el apoyo de Ecologistas en Acción e IU, que ha llevado una serie de iniciativas ante el Gobierno de Aragón, se concentraban a finales de enero para pedir que las cigüeñas volvieran a la iglesia, con un control. Además, se constituía la asociación “Entalto Zigüeña”, para defender la causa.

La polémica volvía a retomarse, a raíz que una cigüeña resultara herida en el tejado de la iglesia, al parecer al verse asustada por los inhibidores, y por la nota de prensa de IU, en la que afirmaba, tras recibir información de la DGA, que la autorización permitía eliminar los nidos más peligrosos y la reducción de peso y volumen, pero no los 39 nidos que ahí había. Tampoco autorizaba la colocación de un pastor eléctrico.

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