Monzón apoya a Raúl Martínez en su expedición al Everest

El día 4 de abril es la fecha marcada por Raúl Martínez para iniciar el viaje que debe concluir a finales de mayo coronando la cima del Mundo, el Everest. En la mochila del montañero estará un banderín de Monzón, que regresará a la ciudad una vez conseguida la gesta. La alcaldesa, Rosa María Lanau, hacía entrega del mismo en un acto en el que se firmaba un convenio de patrocinio de la expedición con Martínez por 3.000 euros.

La expedición tendrá una duración máxima de seis semanas. El 15 de abril comenzará el período de aclimatación, que concluirá con el ataque a la cima del Mundo. A finales de mayo, estadísticamente, comentaba Martínez, se abre una ventana de buen tiempo que será aprovechada para el ascenso. Raúl Martínez y Carlos Pauner forman la expedición, en caso de conseguir hollar el Everest, éste último habrá conquistado los 14 ochomil del planeta.

La alcaldesa le deseaba toda la suerte del mundo en la nueva expedición y, haga o no cima, anunciaba será igualmente recibido.

Ascenderán por la cara sur y se encontrarán con varios inconvenientes climatológicos. Por una parte, la intensidad del viento que en las partes más altas supera los 120 km/h. Por otra, las temperaturas por debajo de los 20 grados bajo cero.

Otro de los riesgos con los que se van a encontrar es la masificación. Hoy en día, ha aumentado la cantidad de gente y expediciones que suben al Everest en viajes organizados y eso, además de bloquear los accesos, es arriesgado. Un riego que aumenta cuando estas personas, que no tienen mucha experiencia, hacen el recorrido, provocando la caída de piedras y pedazos de hielo. Y también porque debido a la lentitud de la marcha, los escaladores deben soltarse y avanzar en libre para poder adelantarlos.

Esta expedición exige no solo habilidades técnicas alpinas sino también un buen conocimiento de montaña y una excelente condición física. Para ello Martínez, que ha coronado más de veinte cumbres, encara este nuevo desafío con motivación aunque siendo conocedor de la dificultad que entraña subir los casi 9000 metros.

El esfuerzo y el sacrificio pero también la humildad y la conciencia de grupo, son valores que recoge el alpinismo, un deporte que Raúl lleva practicando desde hace más de quince años. Ha participado en expediciones aragonesas de reconocido prestigio, como el Mc Kinley (6.194 m.) –la montaña más fria del mundo-, Korgenevskaia (7105 m) –en solitario, primer y único aragonés-, Nanga Parbat (8125 m), Broad Peak (8047 m), GII (8034 m). En el año 2005, la ciudad de Monzón, cuna de grandes deportistas de élite, le concedió el premio al Mejor Deportista del año.

Comentarios