Aumentan los efectos que sobre la salud tiene el consumo responsable de vino

El programa Ciudad Ciencia, que desarrollan, en Barbastro, el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y la obra social La Caixa dedicaba la última conferencia al vino, concretamente, a dar a conocer a la ciudadanía, los avances que desde el punto de vista de la ciencia se han realizado alrededor del vino, cuestiones también relacionadas con la salud, la química o el aspecto sensorial.

Mª Victoria Moreno-Arribas, del instituto de investigación en ciencias de la alimentación, indicaba que, en los últimos años España se ha convertido en uno de los países donde el vino tiene mayor calidad pero que también la cantera de científicos que investiga sobre el vino es de las mejores. De hecho, apuntaba a las publicaciones y a lo que se ha avanzado en los últimos años, en este aspecto, como muestra de ello.

Se refería, en la conferencia, a una de las líneas en la que más se trabaja en los últimos tiempos, la referida a los efectos que sobre la salud tiene el consumo responsable en concreto, en enfermedades cardiovasculares y otros nuevos nichos que han surgido.

Moreno-Arribas explicaba que el vino nos gusta porque es una bebida placentera y apuntaba a los estudios que verifican que a través de la percepción olfativa hay una sensación que llega al cerebro y se da un estímulo que genera esa sensación agradable que se tiene cuando se consume un vino. También tras esto hay un gran trabajo científico.

Cabe recordar que Barbastro es una de las sedes del programa Ciudad Ciencia que propone diferentes actividades de divulgación científica como exposiciones, conferencias o visitas a centros de investigación así como talleres online de participación ciudadana creados por investigadores del CSIC.

Los talleres abarcan diversas temáticas y permiten a los ciudadanos elaborar un mapa de las plantas y sonidos de su ciudad o hacer un huerto donde aprender, a través del método, científico conceptos de agricultura sostenible.

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