Colegios de 1ª, de 2ª y de 3ª

Ángel Morán Viscasillas.

EHuSi-FSIE. Trabajadores de privada y concertada

Llega el momento de la verdad. La propuesta hecha desde el Consejo Escolar de Huesca y asumida en gran parte por el Departamento de Educación no trata de fomentar ningún tipo de escuela evitando en lo posible lo ocurrido en mayo del año pasado en donde unos centros escolares recibieron un exceso de solicitudes mientras otros (públicos y concertados) con al menos el mismo nivel de dedicación y esfuerzo, no lograron cubrir la ratio marcada en principio.

Para los trabajadores de concertada nadie puede ni debe gozar de privilegio alguno…salvo el alumnado. La equidad es eso, que reciba más quien más lo necesita esté escolarizado en el centro que sea.

Con las perspectivas de futuro existentes, los ciudadanos de base, los que estamos realmente pagando cada día los pelotazos y corrupciones de todo tipo con recortes en nóminas, sanidad y derechos, no podemos permitirnos más crisis pero sobre todo no podemos generarlas. Recientemente se ha publicado, hablando de barrios y educación, lo siguiente: “…si no se tienen en cuenta estos criterios no será la escuela concertada la que sufra.”

Si mal no entiendo, se habla de recortar, sea como sea, los derechos de quienes allí estamos ya sean familias, alumnado o simples trabajadores de a pie. No puedo concebir que para otros se desee lo que nunca desearías para ti y menos en estos momentos en los que ya de por si sufre tanta gente a nuestro alrededor. Por eso, produce desazón y malestar ver que existe como objetivo que sufra algún tipo de centro (ya sea público o concertado). Esto sólo puede conducirnos a ir contra nuestro propio futuro porque estamos sugiriendo que para seguir como estamos debe haber ciudadanos de primera, de segunda y afirmo…de tercera.

La educación es la palanca que ha de accionarse para evitar que exista esta división y el movimiento de salida ha de ser en beneficio de todos y no de unos, aunque sean la mayoría. Ante la crisis, o sumamos multiplicando o acabamos restando por el camino. No podemos permitirnos lujos porque en educación nadie sobra y todos somos necesarios.

Necesitamos personas consecuentes, avances sin imposición, diálogo real continuo, participación activa, cohesión y la necesaria dotación efectiva que las leyes preconizan.

Tenemos que utilizar nuestras energías acercándonos en vez de separarnos desmontando los tópicos en vez de repetirlos cada año sin hacer nada. Hay que modificar lo que se puede mejorar pero teniendo en cuenta las distintas opiniones y actuando en beneficio de todos.

Por favor, confiemos la educación de nuestros hijos a unos profesionales íntegros que aman lo que hacen, se entregan a su tarea en todo tipo de centros y colaboremos con ellos desde el primer día del primer curso. Para quien desee pública, eso se llevará a cabo en los centros públicos y mejor en el de la zona. Para quienes opten por la escuela concertada, sólo se puede decir que ha de ser exactamente igual o realmente se estará demostrando que fomentamos para una parte del alumnado un futuro de primera condenando a otros sólo por haberse expresarse en libertad.

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