Las reservas de agua de la Cuenca del Ebro se encuentran, de media, en una situación “normal”

El presidente de la Confederación Hidrográfica del Ebro, Xavier de Pedro, presidía este miércoles el Pleno de la Comisión de Desembalse de la Cuenca del Ebro donde realizaba ante los representantes de los usuarios un análisis de la situación de la Cuenca, que se encuentra, de media y según los últimos indicadores de sequía, en situación de normalidad tanto en los sistemas regulados por embalses como en los sistemas no regulados.

Los índices de sequía, definidos en el Plan de Actuación en Situación de Alerta y Eventual Sequía del Ebro, recogen que actualmente se encuentran en situación de normalidad la mayoría de los sistemas no regulados, es decir, aquellos que no cuentan con embalses o aquellos tramos situados aguas arriba de estas piezas de regulación. Sólo las entradas a los embalses de Cueva Foradada (Teruel) y Oliana (Lleida) se quedan para estas fechas en índices de prealerta y las aportaciones al Jalón y Jiloca, en alerta.

Por su parte, en lo que respecta a los volúmenes de agua embalsada en los sistemas regulados, muchos de ellos ya en plena campaña de riegos y por tanto, de mayores consumos por parte de los usuarios, también reflejan la situación de normalidad prácticamente generalizada en la Cuenca. Hay que destacar que ningún sistema regulado se encuentra en situación de emergencia y que en prealerta se sitúan las reservas de las Torcas (Cuenca del Huerva); de Caspe y Mequinenza (Cuenca del Guadalope); de Pena (Cuenca del Matarraña), de Santa Ana, Canelles y Escales (Cuencas del Ésera y Noguera Ribagorzana) y de los afluentes al Ebro (Leza hasta el Huecha). En situación de alerta se encuentran las reservas de La Tranquera y Maidevera (Cuenca del Jalón); de Moneva (Cuenca del Aguas Vivas) y de Cueva Foradada (Cuenca del Martín).

La abundancia de precipitaciones en forma de lluvia o de nieve desde el comienzo del año hidrológico y en especial, durante los últimos tres meses, han situado el volumen de agua embalsada por encima de las medias de los últimos 5 años. En concreto, la precipitación media acumulada en la Cuenca del Ebro entre octubre 2012 y marzo 2013 es de 388 l/m², frente a los 230 l/m² del promedio de los últimos 11 años durante este mismo semestre. Las zonas con un menor registro de precipitación han sido el Segre y el Jalón y, en especial, el Jiloca.

Actualmente, las reservas se encuentran en el general de la Cuenca (hay que recordar que existen zonas por debajo de este porcentaje), al 77,5 %, por encima incluso del promedio para estas fechas de los últimos cinco años (2008-2012) y lejos del 59,8% de esta misma fecha en 2012. A esto se unen las reservas de nieve existentes en las cabeceras, principalmente, de las cuencas Cantábrica y del tercio central de los Pirineos, con un volumen de agua equivalente a 1.284 Hm³, frente a los 537 Hm³ de hace un año y los 807 Hm³ de promedio de los últimos 5 años.

Hay que destacar que hace ahora un año las reservas de agua se encontraban de media, en la alerta y la emergencia, reflejo de una situación de sequía prácticamente generalizada en la Cuenca, como consecuencia de la ausencia de precipitaciones y por la escasez de reservas de nieve. En concreto, estaban en emergencia casi la totalidad de los sistemas no regulados y en los sistemas regulados, las reservas de los embalses de Mansilla (Cuenca del Najerilla-Tirón), Las Torcas (Huerva), Barasona (Ésera y Noguera Ribagorzana), La Sotonera, Mediano, El Grado, Búbal, Lanuza y La Peña (Gállego-Cinca) y Yesa (Aragón y Arbas). Además, el embalse de Moneva se quedó próximo a entrar en situación de emergencia.

Así, en abril de 2012 el volumen de agua embalsada fue de 4.486 Hm³, frente a los 5.803 Hm³ actuales.

Durante la sesión plenaria se hacía referencia a tres episodios destacables, desde el punto de vista hidrológico, en la Cuenca del Ebro durante el último semestre. En concreto, los registrados del 14 de enero al 20 de febrero (con máximo de caudal de 900 m³/s en el río Aragón en Sangüesa y de 2.300 m³/s en el Ebro en Castejón); del 28 de febrero al 5 de marzo (con 260 m³/s en el Matarraña; 125 m³/s en el Algás y 85 m³/s en el Bergantes) y del 28 de marzo al 3 de abril (con 700 m³/s en el Ebro en Mendavia; 500 m³/s en el Arga en Funes; 750 m³/s en el Aragón; 1.700 Ebro en Castejón, 1.650 en Zaragoza y 250 m³/s en el Gállego en Anzánigo)

Además, la Comisaría de Aguas de la Confederación informaba sobre los informes de la Red de Control de Plaguicidas 2012 y el seguimiento de la calidad de las masas de las aguas (CEMAS 2011), donde se indica que no se ha detectado ninguna novedad reseñable. También trataba el control exhaustivo del río Gállego aguas abajo de Sabiñánigo, donde los altos caudales registrados este invierno han favorecido la ausencia de incumplimientos normativos.

Además, aunque no se ha podido evaluar aún el grado de eliminación de las plantas acuáticas, se ha destacado el efecto beneficioso de las últimas crecidas que han removido el lecho fluvial y arrancado gran parte de los macrófitos que habían proliferado en los últimos años.

La Comisión de Desembalse es uno de los órganos colegiados de la Confederación Hidrográfica del Ebro, donde se plantean cuestiones sobre la explotación ordinaria y extraordinaria de los embalses. Está formada por 68 miembros, 7 de ellos procedentes de la Administración Central del Estado y 61 en representación de todos los usuarios.

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